En su paso por Bogotá, RAYA habló en exclusiva con Bill de Blasio, exalcalde de Nueva York, sobre el carácter autoritario del segundo gobierno de Donald Trump: el uso de operativos federales de ICE como política de miedo, la respuesta social en las calles y el desgaste interno de los conservadores medido en encuestas y elecciones. De Blasio advirtió que esa violencia no se está quedando en EE. UU. y que puede traducirse en nuevas presiones e intervenciones en América Latina.
Por: David González Martínez
Bill de Blasio en la conferencia Nuestra América. Bogotá, 24 de enero de 2026
En Bogotá, durante la conferencia de la Internacional Progresista “Nuestra América”, RAYA habló con Bill de Blasio, exalcalde de Nueva York (2014–2021). Su visita coincidió con un momento de escalada: dentro de Estados Unidos el endurecimiento de los operativos federales contra migrantes; y, hacia afuera, una política exterior cada vez más agresiva en el hemisferio.
El asesinato de Alex Pretti —un enfermero estadounidense de 37 años que regresaba a su hogar en Mineápolis tras su jornada laboral en una sala de cuidados intensivos de un hospital de veteranos— representó el último episodio de una escalada de violencia en una serie de crímenes atribuidos a ICE (Servicio de Inmigración y Control de Aduanas), organización señalada como una fuerza paramilitar al servicio del gobierno de Donald Trump.
Según grabaciones, el enfermero trató de ayudar a una mujer que estaba en el suelo y era acechada por un grupo de agentes de ICE. Pretti fue detenido, y en videos y fotos de observadores quedaron registrados sus últimos momentos. Según esa reconstrucción, un agente le disparó a quemarropa en la cabeza y luego le dispararon por lo menos diez veces más.
El asesinato retrata la serie de los abusos denunciados que hoy suceden en Estados Unidos, especialmente desde que el presidente estadounidense dio rienda suelta a los agentes cazadores de migrantes de ICE. Las escenas son cotidianas: niños de origen hispano arrestados en sus jardines infantiles, personas que salen a la tienda y no regresan a su casa. Incluso hasta medios liberales, cercanos al establecimiento, como The Atlantic, no dudan en describir el orden de Trump sin eufemismos: “Sí, es fascismo.”
Las movilizaciones sociales y el rechazo contra su gobierno, crecen cada día en Estados Unidos. Los demócratas, hoy partido de oposición, cada vez más radicalizan su discurso y alientan las protestas. El último en hacerlo fue el expresidente Barak Obama, que en un comunicado llamó a "TODOS los estadounidenses" a "apoyar e inspirarse en" las protestas contra el ICE en Minneapolis para "exigir cuentas al gobierno".
Y no es el único. Bill de Blasio, exalcalde de Nueva alcalde Nueva York (entre 2014 y 2021), se sumó al coro de figuras demócratas que han respaldado las protestas contra los operativos migratorios. Durante su alcaldía impulsó políticas de equidad social y reducción de desigualdades, entre ellas la expansión del preescolar público y gratuito (Pre-K for All) para niños de 4 años, y una agenda de reforma policial que buscó limitar abusos y diversificar el NYPD.
De Blasio llegó a Colombia en medio de una escalada regional marcada por operativos federales en Estados Unidos y por tensiones con América Latina —incluidos los ataques en el Caribe contra embarcaciones civiles denunciados por organizaciones de derechos humanos, intervenciones directas en elecciones como las de Honduras y Argentina, y el reciente secuestro del presidente venezolano Nicolás Maduro—.
RAYA: Señor de Blasio, en Minnesota acabamos de ver un asesinato ligado a operativos migratorios. ¿Hasta dónde cree que puede llegar el nivel de abuso y violencia bajo el gobierno de Donald Trump?
Creo que Trump está claramente dispuesto a ejercer violencia contra su propio pueblo y, por lo tanto, es obvio que ejercerá violencia contra otras personas en todo el mundo. Pero el pueblo estadounidense está respondiendo.
Vimos una enorme manifestación en Minneapolis el viernes. Ahora, este nuevo asesinato solo hará que la gente se enfurezca más, y con razón. Creo que hay un rechazo general hacia Trump que crece cada vez más; hemos visto señales de ello desde hace meses.
Pero tenemos mucho trabajo por hacer en Estados Unidos para contenerlo y obligarlo a detener estas acciones, así como a detener las acciones militares contra países como Colombia, donde no hay razón alguna —y, desde el punto de vista del pueblo estadounidense, no hay motivo para que interfiramos con Colombia.
RAYA: Usted dice que Trump está perdiendo apoyo. ¿Qué señales concretas ve dentro de Estados Unidos?
Está bastante claro: hay muchísimos ejemplos en las encuestas de opinión pública de que Trump está perdiendo popularidad constantemente. Le mintió al pueblo estadounidense. Dijo que mejoraría su calidad de vida y reduciría los precios, y ha hecho todo lo contrario.
De hecho, parece obsesionado con interferir en naciones extranjeras, que es exactamente lo que el pueblo estadounidense ya no quiere. Y lo que está claro es que está perdiendo el contacto con la gente. Pudo ganar en 2024 porque, desafortunadamente, creo que los demócratas también habían perdido el contacto con las personas y él sonaba más opuesto al statu quo. Pero ahora la situación, de alguna manera, se ha invertido, y Trump se ha convertido en el statu quo.
La gente lo está rechazando cada vez más, lo cual va a limitar sus opciones. Por eso creo que estas manifestaciones en todo el mundo son importantes, y ciertamente lo que está pasando en Minneapolis y las manifestaciones que hemos visto por todo el país en Estados Unidos tendrán un gran impacto.
RAYA: Los demócratas perdieron la presidencia en 2024. Sin embargo, usted plantea que la balanza está cambiando. ¿En qué se basa para decirlo?
Me refiero a las elecciones de 2024. Creo que eso está cambiando ahora.
No creo que las elecciones de medio mandato sean la última oportunidad para el cambio, pero creo que son muy, muy importantes y me siento optimista respecto a ellas en este momento. Mira, las elecciones del 4 de noviembre pasadas fueron muy positivas. Personalmente, estoy muy orgulloso de que Zohran Mamdani haya ganado la alcaldía en mi ciudad y creo que él ha dado un ejemplo del tipo de temas de los que los demócratas deben hablar para conmover al pueblo estadounidense.
Y creo que Trump es cada vez más vulnerable porque no está en contacto con la realidad. Por eso creo que la situación que le permitió ganar en 2024 ha cambiado radicalmente en apenas el transcurso de un año. Y eso me da esperanza.
RAYA: En esas elecciones del 4 de noviembre, Trump perdió con fuerza en Nueva York: Zohran Mamdani ganó la alcaldía con poco más del 50% y su victoria se sintió incluso en distritos como Manhattan y Brooklyn. Además, hubo resultados favorables para demócratas en otros estados y votaciones locales que se leyeron como un freno a la agenda de Trump. Más allá de las urnas, ¿dónde ve usted que se están construyendo las resistencias contra Trump: en la calle, en instituciones, incluso dentro del Partido Republicano?
Sí, la elección del 4 de noviembre es el mejor ejemplo, porque hubo resultados consistentes en todo el país donde los demócratas ganaron y Trump perdió.
Además, las encuestas públicas son claras y las manifestaciones también lo son. Estamos viendo manifestaciones cada vez más grandes contra Trump mes tras mes en este país. Así que hay mucha evidencia, e incluso algunos miembros del Partido Republicano lo critican cada vez más. Por tanto, hay muchos indicadores de que las cosas están cambiando. Colombia todavía enfrenta un peligro, pero cada día que él pierde apoyo en los Estados Unidos es un día bueno para evitar una intervención militar estadounidense.
Lo que hagamos a nivel interno es muy importante para ayudar a evitar esta clase de tragedia: que el ejército estadounidense se involucre de nuevo en América Latina. Ciertamente, no debería ser así.
RAYA: Para cerrar: ¿qué le queda a América Latina frente a la ofensiva del principal ejército del mundo?
Creo que la idea de la solidaridad es muy fuerte. El pueblo estadounidense, como dije, se está volviendo cada vez más en contra de Trump.
Creo que es importante que los pueblos de América Latina se defiendan unos a otros y muestren solidaridad con países como Colombia o Cuba. Eso es algo poderoso. Se trata de unirse. Es muy interesante: hemos hablado mucho sobre Bolívar en esta conferencia. Esto se remonta a la idea original: la fuerza en la unidad, y demostrar que un ataque contra una nación latinoamericana es un ataque contra todas.
