Aunque el editor de deportes de El Tiempo, Gabriel Meluk, aseguró que su salida del diario había sido por recortes de personal, Revista RAYA revela que la verdadera razón serían acusaciones de acoso sexual que salieron a flote en una reunión interna dos semanas antes. En ese mismo encuentro, la editora de Género, Jineth Bedoya, confirmó que en 2019 había enviado a Recursos Humanos seis quejas contra Meluk por esas conductas. Ocho redactoras y exredactoras de ese medio relataron a RAYA experiencias de acoso que vivieron o de las que fueron testigos y que señalan directamente al reputado periodista deportivo.
Por: Unidad Investigativa Revista Raya
El mensaje de Gabriel Meluk, el jefe de Deportes del diario El Tiempo desde hace más de dos décadas, fue repentino y breve. “Hoy fue mi último día como periodista de El Tiempo. La compañía acaba de informarme que por recorte y reestructuración tomaron esa decisión. Un saludo para todos”, escribió en la mañana del miércoles 27 de mayo en su cuenta de X. El anuncio era sorpresivo, pues significaba que el periódico prescindía de uno de los periodistas deportivos más reputados del país a tan solo dos semanas del inicio del Mundial de Fútbol, una cobertura en la que él ha sido un infaltable durante los últimos 30 años. Pero a su breve mensaje le hace falta una parte: la revista RAYA, a partir de los testimonios de ocho redactoras y exredactoras de El Tiempo, documentó que detrás de su salida del diario existían señalamientos de acoso sexual en su contra, en los que se detalla que él se sobrepasaba físicamente con periodistas jóvenes, tenía contactos no consentidos e insistencias inapropiadas. Dichas acusaciones salieron a flote días atrás en una reunión liderada por la periodista Jineth Bedoya, editora de Género de El Tiempo.
Dos semanas antes del anuncio de Meluk, la periodista Bedoya convocó para los días 13 y 14 de mayo dos encuentros con las mujeres periodistas de la redacción para “promover entornos de trabajo seguros y libres de violencia”, según se lee en la convocatoria que les llegó por correo electrónico a las redactoras. “Esta sesión está dirigida exclusivamente a las mujeres de la redacción, como parte de nuestras acciones focalizadas para fortalecer una cultura de respeto y convivencia. La asistencia a esta formación es de carácter obligatorio y deberá realizarse de manera presencial”, añadía.

En la reunión llevada a cabo el jueves 14 de mayo en un aula de la redacción, Bedoya les contó a las periodistas que asistieron que ella misma había recopilado en 2019 denuncias por casos de acoso sexual al interior del periódico y ese informe lo había remitido a Recursos Humanos sin que tuviera ningún resultado. Sin embargo, también les reveló que, a raíz de la oleada de denuncias de acoso al interior de otros medios de comunicación, conocidas desde marzo pasado, la propia Luz Ángela Sarmiento —hija del dueño del diario, Luis Carlos Sarmiento— le encargó elaborar un informe sobre acoso al interior de El Tiempo, según relataron a RAYA asistentes a esa reunión.
En ese espacio, la periodista invitó a las redactoras a escribir sus experiencias de acoso —en caso de haberlas tenido— en una tarjeta, incluso de forma anónima, de cara al informe que ella estaba elaborando. Acto seguido, invitó a quienes quisieran hablar allí de sus casos a que lo hicieran.
La periodista Sara Lucía —quien habló con esta revista bajo condición de anonimato, razón por la que su nombre ha sido modificado— expuso allí su caso. Según el relato que dio en esa reunión y que describió en su integridad en diálogo con la revista RAYA, ella empezó a ser víctima de acoso por parte de Gabriel Meluk desde el momento en que ingresó a El Tiempo como practicante en el año 2019. “Desde ahí empezó el calvario”, cuenta. “Él todos los días pasaba por mi puesto y siempre buscaba la manera de acercarse, de saludarme, y sus abrazos eran cada vez más incómodos, más raros, así yo no le correspondiera. Lo que más asco me daba era su manera particular de dar besos en la mejilla, que no era chocar mejilla con mejilla como en un saludo normal, sino que él se aseguraba de que yo sintiera su boca en mi mejilla; yo trataba de quitarme, pero él me cogía la cara para que yo no la pudiera mover y él darme el beso”.
Su testimonio continúa así: “Sus comentarios sobre mi apariencia eran habituales, a veces no tan graves tipo “estás muy linda, esa blusa te queda muy bien”, pero también llegaba a lo morboso, incluso, se pasaba la lengua y se saboreaba la boca mientras me miraba. Todo se volvió tan repetitivo que yo lo que hacía era evitar encontrármelo”. Aunque ella pertenecía a una sección diferente del periódico, durante algunas semanas fue asignada como refuerzo para la sección de Deportes —que lideraba Meluk— por la Copa América de 2019. “Él me pidió que fuera a su puesto para revisarme una nota, yo fui, me senté al lado de él y él abrió la nota; pero realmente no tenía ninguna corrección que hacerme al respecto, sino que aprovechó para ponerme la mano en la pierna, yo me quedé en blanco, esperando que se quitara; yo no quise decir nada, ni poner ninguna queja porque yo pensaba que eso me iba a hacer ver como una persona problemática, yo era practicante y quería que me contrataran”.
Los acercamientos de Meluk a Sara Lucía eran tan evidentes que compañeros de su propia sección, incluso el jefe de ella, ideaban la forma de “salvarla” cuando el jefe de Deportes se le acercaba. “Ellos veían que él [Meluk] me abordaba y hacían lo posible por llamarme, por quitarme de ahí, para evitar que él hiciera eso”. Esas conductas de él hacia ella se extendieron en el tiempo, por lo menos entre 2019 y 2022. En la reunión del pasado 14 de mayo, Jineth Bedoya confirmó que en el informe que ella había entregado en 2019 a Recursos Humanos había seis quejas contra Gabriel Meluk.
Otras periodistas presentes en esa reunión respaldaron a Sara Lucía y confirmaron que varias de ellas habían vivido o conocido experiencias de acoso con Gabriel Meluk. Entre ellas, Jimena, quien, igual que las demás mujeres que hablaron con esta revista, pidió proteger su identidad. Según su testimonio, vivió un episodio con Meluk a finales de 2020, cuando ella acababa de entrar al periódico como practicante. “Yo estaba sola en un pasillo; no lo conocía, nunca había hablado con él, él se me abalanzó a saludarme con fuerza, me abrazó, cuando sentí que él me estaba bajando la mano y comenzó a cogerme la cola yo en ese momento lo alejé con fuerza y él se fue; yo no entendí qué era lo que acababa de pasar”. A raíz de ese episodio, Meluk habría generado, según Jimena, un ambiente hostil contra ella en la redacción y con otros editores, al punto que, según cuenta , pese a que él no tenía nada que ver con su sección, logró que fuera vetada de participar en coberturas especiales para las que se proponía.
Antes de la reunión de ese día, las conductas de acoso de Meluk hacia redactoras mucho más jóvenes que él —practicantes en la mayoría de los casos— eran bien conocidas en la redacción. “Ni siquiera era un secreto a voces, es algo que todo el mundo sabe”, sostuvo Jimena. Es tan así, dice Sara Lucía, que a las practicantes nuevas sus compañeros les advertían: “Cuidado con Meluk, no le des confianza”.

Gabriel Meluk recibió un Reconocimiento del Jurado en el Premio Simón Bolívar de Periodismo en la categoría Opinión y Análisis, en 2023.
Al menos tres exredactoras del diario, de diferentes secciones, confirmaron que también vivieron o fueron testigos de conductas de acoso por parte del jefe de Deportes durante varios años. “Es de los que sobrepasa los límites físicos cuando te saluda, te toca de más, te aprieta fuerte la cara para estamparte el beso así esquineado, te coge de la cintura, te abraza fuertísimo; llegó al punto de que yo evitaba al máximo encontrármelo para no tener que saludarlo”, dijo a RAYA una periodista que trabajó entre 2016 y 2020 en el canal City TV, de la misma casa editorial y que comparte instalaciones con la redacción del periódico.
“Es un morboso de aquí a la luna”, resumió a esta revista otra periodista que trabajó entre 2019 y 2021 en la sección de Economía de El Tiempo y en Portafolio, el medio económico de esa casa editorial que funciona en la misma sede. Coincidió con los otros relatos en que Meluk se sobrepasaba en los saludos y que le hacía comentarios sobre su apariencia. “Lo que pasa es que una siente que está exagerando, que al final no me hizo nada, entonces una lo deja pasar, y lo que una hace es tratar de evitarlo lo que más pueda”, dijo. Otra redactora, que trabajó durante cinco años en la sección Bogotá, agregó: “El hecho de que Meluk era un morboso y que una tenía que aguantar toda clase de comentarios se sabía [en el periódico]”.
Gabriel Meluk llevaba 32 años como periodista deportivo en el diario El Tiempo, los últimos 22 como editor de la sección de Deportes. Ha ganado dos veces el Premio Nacional de Periodismo Simón Bolívar y su tradicional columna “Meluk le cuenta” es un referente de análisis deportivo en Colombia. Es además un invitado habitual a mesas de análisis en radio y televisión sobre fútbol colombiano e internacional. Tras comunicar su despido en la red social X, ha recibido el respaldo de innmuerables figuras destacadas del periodismo y la política colombiana. Consultado por la revista RAYA, Meluk reiteró que su salida obedeció a una reestructuración y que así se lo comunicó su jefe directo, el editor multimedia José Carlos García. Sobre los señalamientos en su contra por acoso sexual, o llamados de atención previos por esas conductas, dijo que prefería no pronunciarse. RAYA se comunicó con García para indagar por su versión, pero al cierre de este artículo no había respondido. El Tiempo no se ha pronunciado sobre la salida del otrora editor deportivo.
