RAYA revela llamada interceptada a un viejo contratista del gobernador de Antioquia, Andrés Julián Rendón, ambos investigados por presunta corrupción en la construcción de los dos CAI de Rionegro (Antioquia), cuando Rendón fue alcalde. Se trata de Carlos Andrés Morales Castro, militante del Centro Democrático, quien al igual que Rendón fue interceptado legalmente. Allí, Morales aseguró que consiguió los compradores de un contrato de “50.000” y que “en gratitud” le darán lo que quiera. “Carlos pidió lo que le gusta que son los movimientos de tierra”, dice el documento.
Por: Unidad Investigativa Revista RAYA

Guillermo “Memo” Castro ha sido contratista, candidato y auspiciador de campañas políticas
A principios de mayo de 2025, la Fiscalía legalizó la interceptaciones de cientos de llamadas telefónicas en el marco de la investigación que se adelanta contra el actual gobernador de Antioquia, Andrés Julián Rendón, y contra varios de sus funcionarios y contratistas, todos señalados de presuntos actos de corrupción en la construcción de dos CAI de Policía en el municipio de Rionegro que han operado de manera intermitente y a medias. Precisamente, Carlos Andrés Morales Castro y su tío Guillermo Antonio Castro fueron los contratistas tercerizados por la alcaldía de Rionegro para construir uno de los CAI, pero fue una obra fallida hasta mediados del año pasado cuando empezó a operar a pesar de que ya habían pasado más de 7 años de inaugurada por Rendón.
En medio de esas escuchas, en las que la Fiscalía buscaba establecer si esos contratistas y exfuncionarios de la alcaldía, incluso, el mismo Rendón, seguían hablando del tema a pesar de que habían pasado varios años y de que, supuestamente, los CAI funcionaban con normalidad, como lo aseguró varias veces el hoy Gobernador Rendón.
De hecho, esas llamadas sí son pruebas de que seguían hablando del tema a pesar de los años. En una de ellas, Rendón habría dado a entender que sí direccionó el contrato de los CAI, según el documento del Tribunal Superior de Bogotá en poder de RAYA: “Una presunta instrucción por parte del entonces alcalde de ese municipio [Andrés Julián Rendón] para que los contratos se hicieran con determinadas empresas, máxime que esos CAI no fueron puestos en funcionamiento en esa época, según una de las conversaciones interceptadas al aforado”. Contradiciendo lo que sostuvo durante 7 años el Gobernador en público, desde la inauguración de los CAI hasta la actualidad: que los CAI sí entraron en funcionamiento y que le han servido mucho a la comunidad de su pueblo.
En medio de esas escuchas, los investigadores de la Fiscalía detectaron una llamada sospechosa entre una mujer desconocida y uno de los contratistas tercerizados en la alcaldía de Rendón para construir uno de los CAI: Carlos Andrés Morales Castro, uno de los dueños de la empresa Sistemas Integrados de Gestión Unidad Empresarial SIGUES, la misma compañía con la que se subcontrataron las obras de construcción del CAI de Cuatro Esquinas en Rionegro (Antioquia).
La llamada en cuestión es comprometedora por los detalles que revela y se dio el 25 de mayo de 2025: “Carlos informa a una mujer desconocida que ellos fueron quienes “consiguieron ese contrato”, pero Carlos no se quiere meter con eso, es un tramo de vía de intercambio vial y hay un tramo que vale “50.000” (¿COP 50.000.000.000?) que lo está ejecutando Sebastián y el que “lo mueve” es el papá, y se lo dieron a un senador de “Bello” y el senador no tiene con quién y más que no se quiere “caloriar” y lo vendió, Carlos y 4Ps consiguieron los compradores y los compradores le darán “en gratitud” lo que quieran, y Carlos pidió lo que le gusta que son los movimientos de tierra y no sabe qué más item pedir porque no sabe qué más hay”, se lee en el informe de las interceptaciones.
En el informe de la Policía Judicial, que analizó esta y otras llamadas, los investigadores consignaron que Morales Castro se refería a una negociación en la que intervenía él y su tío Guillermo Antonio Castro, ambos vinculados a la investigación por presuntas irregularidades en los contratos para construir dos CAI en Rionegro entre 2016 y 2019.
Morales Castro es sobrino y socio de Guillermo Antonio Castro, conocido como “Memo” Castro. Ambos son contratistas de obras civiles en Rionegro, dueños de la empresa SIGUES, la misma compañía con la que se subcontrataron las obras de construcción del CAI de Cuatro Esquinas en Rionegro (Antioquia), sin que hubiera una licitación pública de por medio. Veedores y líderes locales han denunciado posibles sobrecostos e irregularidades en este contrato.

De izquierda a derecha: el parapolítico Rubén Darío Quintero, el contratista Guillermo “Memo” Castro, Ana Ligia Mora, hoy candidata a la Cámara por el Centro Democrático, el senador y candidato Esteban Quintero, y el contratista Carlos Andrés Morales Castro
Aunque en esa llamada no se habla puntualmente de los CAI, que enredan al gobernador Rendón, si queda en evidencia que presuntamente los dos contratistas (favorecidos por su alcaldía) son los mismos que se mencionan en esa llamada presuntamente negociando y “vendiendo” contratos públicos con intermediación de políticos, una conducta que claramente sería ilegal, esto a cambio de favores y porcentajes para su propio beneficio.

Esta compañía fue la que recibió finalmente los dineros para la construcción del CAI de Cuatro Esquinas, recursos que primero le fueron entregados a dedo por la alcaldía de Rionegro a la Empresa de Desarrollo Sostenible (EDESO), que luego tercerizó la contratación
RAYA obtuvo evidencias de que ambos contratistas, tanto Carlos Morales como su tío y socio Guillermo Castro, han sostenido una estrecha relación con el círculo político que llevó al poder a Rendón en la Alcaldía de Rionegro. Además, tras el fin del cuatrienio de Rendón, Castro apoyó al sucesor de la misma corriente política: Rodrigo Hernández Alzate, un viejo aliado de Rendón, quien fue el gerente de la Edeso, la empresa pública que tercerizó con Guillermo Castro y con su sobrino el contrato para construir el CAI de Cuatro Esquinas en Rionegro. Una jugada de Rendón para esquivar las licitaciones públicas que no le ha salido bien hasta hoy. Durante la campaña, en sus redes sociales Guillermo Castro hizo proselitismo a favor de Hernández y del Centro Democrático para la alcaldía de Rionegro, cargo al que resultó electo.

El contratista Guillermo Castro ha apoyado el proselitismo de Rodrigo Hernández, quién le otorgó un contrato de manera directa cuando fue gerente de EDESO
Hernández Alzate terminó su alcaldía, intentó dejar saneado el lío de los CAI y ahora es el gerente de Rendón en la Gobernación de Antioquia en la Empresa de Vivienda de Antioquia VIVA. Sin embargo, también es investigado por los presuntos actos de corrupción en la adjudicación de los contratos para la construcción de los CAI.

Los dos contratistas son viejos conocidos por el Centro Democrático de Antioquia. En noviembre de 2017, ambos organizaron un evento proselitista a favor de Esteban Quintero Cardona, hijo del parapolítico Rubén Darío Quintero, cuando aspiró por primera vez a la Cámara de Representantes por esa colectividad. Quintero agradeció a ambos su gestión en un post de Facebook. “Mil gracias por el apoyo y compromiso de siempre”, escribió el entonces candidato Quintero hoy Senador de la República.
Esteban Quintero es primo hermano de Andrés Julián Rendón y su padre Rubén Darío ha sido un viejo aliado de Álvaro Uribe Vélez desde los años ochenta. Además, fue el impulsor de la carrera política de Rendón, hizo campaña a su favor para que ganara la alcaldía de Rionegro en 2016 y lo ha apoyado en todas sus aspiraciones electorales desde hace dos décadas.

RAYA contactó al contratista Guillermo Castro para preguntarle por sus gestiones presuntamente ilegales negociando contratos de obras públicas y sobre su relación con el senador Esteban Quintero, el excalcalde Rodrigo Hernández y el hoy gobernador Andrés Julián Rendón. Castro contestó que ni él ni su sobrino estaban interesados en opinar sobre el tema y luego colgó la llamada. Posteriormente, dejó de responder mensajes por Whatsapp.

Guillermo Castro hizo proselitismo a favor de Gregorio Orjuela, otro aliado de Rendón, quien fue elegido Representante a la Cámara por el Centro Democrático con más de 50 mil votos.
Los fallidos CAI de Rionegro que enredan a Rendón
El escándalo de los CAI de Cuatro Esquinas y San Antonio de Pereira, dos infraestructuras para la Policía construidas en Rionegro durante la alcaldía de Andrés Julián Rendón, terminó convertido en un par de “elefantes blancos” que según los contratos de 2017 y 2019 costaron más de mil doscientos millones de pesos. No obstante, ese costo no incluye el valor de los lotes en los que habrían existido sobrecostos durante la adquisición. El proceso de contratación y el primer desembolso para construir el CAI de San Antonio de Pereira tuvo lugar en 2019, en el mismo periodo en que Rodrigo Hernández Alzate, amigo personal y aliado de Rendón, impulsaba su campaña para ganar la alcaldía de Rionegro con el respaldo del grupo político de Rendón.
El entonces alcalde Rendón planificó la construcción de ambos CAI por medio de la Empresa de Desarrollo Sostenible del Oriente Antioqueño (EDESO), una empresa descentralizada de la alcaldía creada por él mismo, que según la Procuraduría General de la Nación era un “contratadero”, es decir, una empresa de papel que sirve para direccionar recursos públicos a través de convenios interadministrativos, lo que posibilita que alcaldes y gobernadores no cumplan los requisitos de la Ley 80 que obliga a hacer licitaciones públicas.
Según la Contraloría, la EDESO no contaba con las capacidades ni la experiencia en obras civiles o de infraestructura. EDESO recibió el dinero y subcontrató la obra de los CAI con la empresa de Guillermo Castro y Carlos Andrés Morales Castro. Según documentos del SECOP, la construcción de ambos CAI tuvo retrasos, problemas técnicos y problemas de planeación, así está plasmado en las actas de ambos contratos. El CAI de San Antonio de Pereira, por ejemplo, se finalizó contractualmente en 2021, cuando Rendón ya llevaba más de un año fuera de la alcaldía pese a que él mismo había “inaugurado” esa obra en diciembre de 2019. El contrato fue liquidado por su sucesor y aliado Rodrigo Hernández Alzate, el mismo a quien el contratista Guillermo Castro le hizo proselitismo en sus redes sociales.
Ahora, mientras todos ellos esperan una decisión de la Fiscalía, que los investiga por peculado por apropiación y celebración indebida de contratos, es posible que esos mismos contratistas de la Alcaldía de Rionegro se hayan trasladado a la Gobernación de Antioquia, donde habrían dejado rastros de su mano dentro de los dineros públicos del Estado.
