La Revista RAYA reconstruyó, a partir de chats y de testimonios protegidos de periodistas, una serie de denuncias de presunto acoso sexual, maltrato laboral y precarización contractual en Red Más Noticias. Los relatos señalan al director del noticiero, Giovanni Celis, por besos y contactos físicos no consentidos, comentarios sobre el cuerpo de las periodistas, llamadas fuera del horario laboral y humillaciones públicas. Tras la inspección del Ministerio del Trabajo el pasado 30 de abril, se documentaron denuncias contra Celis y luego de que los funcionarios se retiraron del canal, los códigos QR, instalados en las paredes para instaurar denuncias anónimas, desaparecieron de la sala de redacción.
Por: Tatiana Portela
Dos meses después de que salieran a la luz las denuncias de tres reporteras de Caracol Noticias, quienes narraron haber sido víctimas de abuso y acoso sexual por dos presentadores famosos que fueron despedidos, se abre un nuevo episodio por hechos similares pero esta vez en el noticiero de la multinacional Claro en Colombia: Red Más Noticias. Hoy RAYA pone la lupa al interior de la sala de redacción del informativo y reconstruye, a partir de las voces de mujeres y hombres reporteros de ese canal, diferentes casos de presunto acoso sexual y maltrato laboral cuyas acusaciones apuntan a una persona: Giovani Celis Sarmiento, el director.
Por razones de seguridad y para proteger sus identidades, RAYA cambió los nombres de las dos principales fuentes que denunciaron. En este artículo serán identificadas como Diana y Natalia. Una tercera excolaboradora, a quien llamaremos Katherine, confirmó a RAYA los maltratos laborales y acosos sexuales ejercidos por el Director Celis. Además, una fuente masculina y otras fuentes internas consultadas por este medio describieron gritos, humillaciones, golpes contra puestos de trabajo y temor a denunciar en un contexto de contratos de prestación de servicios.
La primera fuente, Diana, relató cómo Celis habría utilizado su posición jerárquica para vulnerar el espacio físico de las trabajadoras. Según su testimonio, algunas conductas presentadas como gestos de "cercanía" o afecto paternal, se convirtieron en episodios de contacto físico no consentido. "En al menos cuatro ocasiones, él simulaba un descuido cuando me saludaba y me dio varios besos directamente en la boca. La primera vez lo vi como un error, pero luego me di cuenta de que se volvía algo habitual, y lo único que hacía él era minimizar su acción con risas", relató Diana.
Ella aseguró que estas conductas se trasladaron a la logística diaria del informativo, en donde Celis aprovechaba los horarios nocturnos de salida para subirse a los mismos vehículos de la empresa en los que se subían las periodistas para luego, durante el camino, forzar una proximidad física: "En varias ocasiones salíamos tarde y, cuando íbamos con otro compañero, Celis le pedía al otro periodista que se fuera adelante con el conductor y nosotros nos íbamos atrás. Ahí aprovechaba para hacer ver qué, de manera involuntaria, me tocaba las piernas. Incluso, en dos ocasiones recostó su cabeza en mis piernas diciendo que estaba muy cansado".
Para la reportera, esa situación la dejaba en una posición de indefensión dentro del vehículo, pues sentía que rechazar a su jefe directo podría desembocar en consecuencias en su trabajo diario: "Nunca más volví a irme con él en el vehículo del canal".
Sin embargo, tal como lo narró Diana a RAYA, la conducta de Celis trascendió de las instalaciones del canal a la vida privada de la periodista. Ella tomó capturas de pantalla a su WhatsApp para evidenciar que Celis le habría pedido eliminar publicaciones de sus redes sociales personales, con el argumento de que podían afectar la imagen del canal. Estas imágenes corresponden a fotografías de sus vacaciones en la playa, y fiestas privadas que mantenía con su círculo social privado. RAYA pudo ver las imágenes cuestionadas por el Director, sin embargo, estas no afectan el prestigio de la cadena informativa.
“Veía mis redes sociales y me pedía vía Whatsapp que las eliminara, como ignoraba dichos mensajes, que además estaban fuera de horario laboral, comenzaba a llamarme; al ver que no contestaba pasaba a eliminar los mensajes”, aseguró la periodista y aportó un chat en el que habla con una amiga de esa situación, y otro, en el que muestra mensajes borrados y llamadas perdidas de Celis.


Esta grave denuncia, que vincula directamente al director de Red Más Noticias, no sería un hecho aislado. Según lo recopiló RAYA a través de los otros testimonios, esa conducta se habría repetido de manera reiterada dentro de la redacción. El testimonio de la segunda fuente protegida a quien llamaremos Natalia, expone una radiografía aún más estructural del acoso sexual y violencia laboral incluso desde la época en que Giovanni Celis era el subdirector del informativo hasta convertirse en el actual director: “Cuando nos pasamos a Plaza Claro disminuyó un poco el maltrato laboral, pero esto fue porque la arquitectura del nuevo edificio, donde todas las oficinas son con vidrios, permitía que se midiera un poco. En cambio, en La Macarena, que fue donde antes estuvo el noticiero, era mucho más violento; al ser un edificio antiguo y de puerta cerrada, él hacía y deshacía con las personas”.
Según Natalia, ella habria sido sometida a un acoso sexual recurrente. Cada vez que ingresaba a la oficina del director para consultar el enfoque de una nota, Celis la miraba de forma morbosa: “Me escaneaba de abajo arriba de manera obscena. Incluso, en alguna oportunidad me dijo: 'Uyyy, usted está muy bonita, si no tuviera pareja yo le haría”. El comentario le produjo una profunda incomodidad y la obligó a modificar su forma de vestir en un intento de evitar las miradas lascivas del directivo.
Es más, la periodista sostuvo que uno de los hechos que más la marcó sucedió tras una transmisión en vivo: “Cuando salí del aire, él me manda una foto, un pantallazo de mi reportaje, con un mensaje en el que decía que me veía muy 'churra' con esa camisa, que me quedaba espectacular”. La experiencia resultó profundamente desagradable para Natalia dado que el mensaje carecía de cualquier relación con su desempeño periodístico. Incluso, en otras oportunidades, mientras revisaban temas del noticiero, Celis aprovechaba para lanzar comentarios con doble sentido: “Estábamos hablando sobre el enfoque de una nota y de repente me decía que era una lástima que no estuviera soltera”.
Según el testimonio de Natalia, estas conductas de acoso sexual se remontarían a los años en que noticiero funcionó en un edificio en el barrio La Macarena de Bogotá. Incluso, narró que el objetivo de Celis no solo eran las antiguas periodistas sino también las estudiantes que hacían prácticas. “Era un secreto a voces el acoso sexual que él ejercia con algunas practicantes, sobre todo, con aquellas recién vinculadas”.
En conversación con RAYA, Natalia aseguró que su salida del canal estuvo relacionada con una suma de presiones laborales y sexuales que afectaron su salud emocional: “Me fui del canal, en parte por el acoso laboral; también influyó el acoso [sexual] en mi decisión de renuncia”. Según la periodista, estas situaciones, sumadas a la sobrecarga laboral, desencadenaron en ella un cuadro de ansiedad y depresión. El temor aumentaba debido a que su continuidad dependía de la decisión del director, es decir de Giovanni Celis, para la renovación de su contrato de prestación de servicios.
Otra periodista, que trabajó durante 5 años en Red Más Noticias, a la cual llamaremos Katherine, también relató la historia de una de sus colegas a quien encontró llorando, con muchos nervios, quien le contó que ya no aguantaba más los maltratos de Giovanni, que estaba cansada del acoso sexual y laboral al que estaba siendo sometida: “Ella me contó que Giovanni le dejaba regalos en su escritorio, le escribía cartas amorosas, la llamaba a la 1:00 o 2:00 de la madrugada, aún sabiendo que ella era casada, y que le había insistido que parara con estas acciones”. Según Katherine, esta periodista decidió renunciar con el único fin de salvaguardar su matrimonio y su salud mental.
“Le quebró el teclado a un periodista por una tilde”
Según estos testimonios y otros que aparecerán a continuación, recopilados por RAYA, revelan que las acciones del director Giovanni Celis no se limitaron al acoso sexual, también al maltrato y acoso laboral. Estas tres últimas fuentes, todas periodistas, coinciden en que lo que se imponía en los consejos de redacción era un patrón de miedo constante. Por ejemplo, la periodista Katherine denunció que esos comportamientos generaban una especie de ley de miedo y silencio para todas y todos en ese canal: “Uno llegaba al consejo de redacción y comenzaba: usted no tiene un culo, le pegaba a las paredes, gritaba, nos trataba de hijueputas, a un compañero le rompió un teclado por no poner bien una tilde. Yo personalmente le tenía mucho miedo, recuerdo que un día me dijo: usted no entiende un culo, yo le dije: que pena Giovanni, pero culo sí tengo, y ahí le daba risa”.
Esta misma periodista señaló a Celis como homofóbico: “Me llamó mucho la atención que un periodista abiertamente gay tuviera la oportunidad de trabajar en Red Más, porque yo sabía que Giovanni era homofóbico. Y claro, a él le hizo acoso laboral, no le sacaba notas, hacía comentarios despectivos, incluso el día que el periodista se iba a casar Giovanni lo iba a enviar a un cubrimiento teniendo pleno conocimiento que ya había pedido permiso y que ese día tenía su boda”.
Por otra parte, Natalia, quien anteriormente denunció haber sido victima de acoso sexual por Celis, relató cómo vivió el acoso laboral por parte del director de Red Más Noticias: “En mi caso yo recibía llamadas antes de iniciar mi jornada laboral o después de terminarla, esa era una constante. Si mi turno comenzaba a las 8:00 a. m., yo recibía llamados de él antes de las 5:00 a. m. para pedirme fuentes o que sacara una noticia que él acababa de escuchar en una de las emisoras radiales que sintoniza. Incluso, me llamaba durante mis fines de semana sabiendo que había periodistas cubriendo esos días. Básicamente, mi vida giraba en torno a lo que Celis quería que se hiciera”. En el siguiente chat ella le cuenta a otra colega parte de su historia.

Estos llamados fuera del horario laboral al parecer constituyen una práctica sistemática por parte del director Giovanni Celis. Según le contó otra fuente a raya, a quien llamaremos Santiago, era recurrente las llamadas del director a los periodistas después de terminar sus turnos: “A mí me llamó varios fines de semana para que orientara las noticias o le ayudara a los periodistas que cubrían esos días, aunque estaba fuera de mi horario laboral. Incluso, recibía llamados los festivos; el miedo era que uno debía contestar, porque si no, al otro día en el consejo de redacción seguro te humillaba o te amenazaba con sacarte”.
De hecho, Santiago relató cómo Celis habría agredido a un periodista: "En una ocasión vimos cómo le rompió el teclado a un periodista. Siempre eran gritos frente a todos; no eran llamados de atención, eran comportamientos violentos. Yo estoy seguro de que él tiene un problema grave de manejo de la ira".
Según esta fuente protegida, la tensión al interior de la redacción llegó a tal punto que, después de una humillación pública, un reportero estuvo a punto de responder físicamente. A partir de ese episodio, Celis habría moderado su trato con algunos hombres antiguos del canal, aunque sus conductas intimidantes habrían persistido con las mujeres periodistas. Es más, en otro chat entre Santiago y una periodista, él narró cómo Celis le propuso un cargo superior después de una denuncia que instauró en su contra en la oficina de recursos humanos del noticiero por maltrato psicológico.

Precarización laboral, miedo y silencio en la redacción
El pasado 30 de abril, el Ministerio del Trabajo hizo público un informe preliminar tras la inspección que realizó en Red Más Noticias. La entidad encontró una alta proporción de trabajadores vinculados mediante prestación de servicios y contratos de corta duración, un esquema que refuerza el temor a denunciar. “Cabe resaltar que la mayoría de la planta se encuentra tercerizada, por lo que solo existen 42 trabajadores y trabajadoras con un contrato directo con la organización”, anotó el Ministerio.

Los testimonios obtenidos por RAYA coinciden con los hallazgos de la inspección del Ministerio de Trabajo al interior de Red Más Noticias: “Si tú sumas la tercerización constante —incluso con los cambios de las empresas tercerizadoras— más la política del miedo, pues ¿qué crees que se fomenta? El silencio absoluto, porque uno no puede jugar con la comida ni con su desarrollo profesional”, afirmó Natalia, una de las periodistas acosadas.
El informe preliminar del Ministerio también coincide con las denuncias que hoy revela RAYA. “Además, se realizaron algunas denuncias de acoso laboral debido a la presión y trato fuerte que reciben del jefe inmediato con respecto del desarrollo de sus labores”.
Aunque la inspección se desarrolló en aparente calma, al interior de la redacción había presión. RAYA obtuvo información exclusiva sobre los acontecimientos posteriores al retiro de los funcionarios del Ministerio del Trabajo. Como es habitual en estas jornadas de control la entidad estatal dejó pegados en diferentes sitios del canal códigos QR impresos, incluyendo zonas comunes y baños, para que los empleados pudieran tramitar sus denuncias de forma anónima y segura.
Pantallazos de chats internos muestran que, una vez concluida la inspección, trabajadores del canal advirtieron a otros colegas que los códigos QR habían sido despegados de donde los había dejado el Ministerio. En dichos chats los empleados expresaron asombro y temor por ese hecho, pero según fuentes consultadas por esta revista, los mismos se habrían filtrado internamente y los códigos volvieron a aparecer arrugados. “Hola, de todos los QR que pusieron solo sobreviven 6…Todos los de redacción desaparecieron”, dice unos de los chats que podrán ver a continuación.




La Revista RAYA se comunicó vía telefónica con el director de Red Más Noticias, Giovanni Celis, con el fin de contrastar su versión frente a las graves denuncias de acoso sexual y maltrato laboral recolectadas por este medio. Al ser confrontado sobre los testimonios que denuncian hostigamiento físico, tocamientos no consentidos y comentarios inapropiados, también reportados al Ministerio del Trabajo, Celis negó los señalamientos: “No, eso no es cierto, yo no he hecho eso. Déjeme, por favor, yo reviso ese tema porque no es así”.
Frente a los cuestionamientos sobre el control de las redes sociales de las periodistas, las exigencias sobre su vestimenta, los horarios laborales abusivos y los episodios de maltrato contra periodistas, entre ellos, un episodio en el que rompió el teclado tras un reclamo: “Sobre ese tema del Ministerio yo no me puedo pronunciar porque no hemos sido notificados de nada de eso (...). Déjame revisar ese tema porque es un proceso del MinTrabajo; debo mirar el tema con quienes están llevando a cabo [el proceso] después de esa inspección”.
Finalmente, respecto al retiro de los códigos QR de la sala de redacción, con los que el Ministerio busca recaudar testimonios de manera confidencial, Celis aseguró: “No, no es cierto, es falso, eso no es verdad”. Incluso, al ser consultado sobre la existencia de chats que evidenciaría ese hecho, el director sostuvo: “No, yo no he dado ninguna instrucción de eso”.
Por su parte, las directivas de Claro Colombia no profundizaron sobre las denuncias que revela RAYA, pero emitieron un comunicado para responder a esta unidad investigativa: “Red+ Noticias ha mantenido total disposición y apertura para atender los requerimientos formulados por la autoridad administrativa, allegando oportunamente la documentación y las explicaciones pertinentes que acreditan su actuar de buena fe en la implementación de protocolos, procesos y rutas diseñados para la gestión adecuada de situaciones relacionadas con el entorno laboral”.
Aunque las denuncias de periodistas que pasaron por la redacción de Red Más Noticias son graves y sólidas, hasta ahora las respuestas tanto de Giovanni Celis como de la compañía Claro no son suficientes para quienes se consideran víctimas de acoso sexual y maltrato laboral, por parte de directivos contratados por una de las compañías de comunicaciones más grandes de América Latina.
Finalmente, corresponderá al Ministerio del Trabajo determinar la efectividad de los protocolos internos de Red Más Noticias para la protección de las víctimas de violencia de género. Las denuncias presentadas por diversas fuentes, sumadas a las inspecciones que adelanta dicha entidad en los medios de comunicación, plantean nuevamente el debate sobre las dinámicas de poder, las condiciones laborales y los casos de acoso sexual y laboral que afectan a las periodistas al interior de las salas de redacción.
