En exclusiva con RAYA, el excandidato presidencial de Honduras, Salvador Nasralla, dijo que la empresa ASD podría estar utilizando la cesión de su contrato como una estrategia para ocultar su operación en las elecciones de Colombia. Nasralla acusó a la firma de manipular los resultados del preconteo en su país, a finales del año pasado, a cambio de una millonaria coima que atribuyó a agentes del partido Nacional de extrema derecha. El excandidato dijo que conoce testigos de estos hechos, pero que la justicia no hace nada.
Por: Edinson Arley Bolaños
El sistema democrático colombiano se enfrenta a una crisis de legitimidad asociada a la confianza en sus herramientas y procedimientos electorales. El pasado lunes 23 de febrero de 2026, el presidente Gustavo Petro denunció la vigencia de un mecanismo de presunto fraude a través del software de escrutinio de preconteo de votos. Además, recordó antecedentes como el fraude al Movimiento Mira en 2014, cuando les quitaron tres curules que tres años después el Consejo de Estado les devolvió, y las irregularidades de 2022 cuando el Pacto Histórico descubrió que ese software de preconteo les había restado 400.000 votos equivalentes a tres curules en el Congreso.
Tras la denuncia, horas después se conoció que la empresa o Grupo ASD había renunciado hacía 10 días al contrato para organizar algunos procesos decisivos el día de las elecciones, precisamente por las acusaciones e investigaciones que se surten en Honduras donde la Procuraduría ha solicitado un informe detallado al Consejo Nacional Electoral de ese país para que explique el proceso de contratación con la empresa colombiana para la implementación del preconteo de votos a finales del año pasado.
Le interesaría leer: ASD sigue participando en organización de elecciones 2026 a pesar de que renunció al contrato
En entrevista exclusiva con RAYA, el candidato de centro derecha Salvador Nasralla, aseguró que ASD recibió una millonaria coima de emisarios del Partido Nacional, cuyo candidato, de extrema derecha, Nasry Asfura, fue ungido Presidente de la República por el Consejo Nacional Electoral en plena navidad de 2025, casi un mes después de las elecciones y de cientos de protestas en las calles de Tegucigalpa y otras ciudades.
RAYA: ¿Usted ha denunciado un presunto fraude por parte del Grupo ASD, la empresa colombiana encargada de realizar el preconteo en las elecciones de Honduras y este año en Colombia? ¿En qué se basa esta acusación?
Salvador Nasralla: Bueno, porque ellos se encargaron del TREP, es decir, la transmisión de resultados preliminares de las elecciones, pero en esa transmisión, que llegó al Consejo Nacional Electoral de Honduras, nosotros pudimos verificar centenares, miles de actas que revelaban que el dato que llegó al Consejo Nacional Electoral era totalmente inflado y a favor del otro candidato. O sea, que si el otro candidato tenía 50 votos, el acta transmitida registraba 650 votos. Y si yo tenía, por ejemplo, 290 votos, solamente el sistema me ponía 90. Y eso ocurrió aproximadamente en 8.000 actas de las 19.167. Estamos hablando de más de un 40% de actas que ellos cambiaron, me imagino que utilizando algún algoritmo o algo parecido para que el resultado que reflejara preliminarmente la elección fuera a favor del señor Asfura del Partido Nacional y no a favor mío, que fui la persona que escogió el pueblo para ser presidente. De acuerdo a nuestras comparaciones, yo saqué 1.8 millones y el que hoy está en la presidencia sacó 1.2 millones, o sea, una diferencia de 600.000 votos que constituyen un 50% con respecto a lo que realmente sacó el candidato al cual favoreció la empresa ASD de Colombia para que apareciera como titular de la Presidencia de la República.
RAYA: ¿Qué sabe usted sobre la adjudicación de este contrato? ¿Por qué el Consejo Nacional Electoral eligió específicamente a esta empresa colombiana ASD?
Salvador Nasralla: Por el temor que todos teníamos de que fuera escogida la empresa Smartmatic, que es una empresa conocida por hacer fraude. Entonces, nosotros estábamos luchando para que no fuera Smartmatic y restamos importancia a la empresa que hiciera la transmisión de resultados electorales preliminares porque nuestro objetivo era sacar al gobierno, sacar al Partido Comunista que estaba gobernando hasta el 27 de enero pasado. Entonces, las alternativas de las empresas que podían hacer el trabajo eran Smartmatic o esta compañía ASD, pero en ambos casos se trataba de compañías fraudulentas. Smartmatic tuvo preso a su dueño, creo que se llama Robert Piñera, o algo por el estilo, en Estados Unidos, y tuvo que pagar una fianza de 8 millones de dólares para poder salir por haber adulterado unas elecciones en Filipinas. Contrataron a esta compañía ASD y como nosotros estábamos en unión prácticamente los de derecha para evitar que la izquierda hiciera fraude con la compañía Smartmatic, entonces nos sentimos satisfechos con que Smartmatic estuviera fuera de la competencia, pero ASD hizo alianza con un par de hondureños que pertenecen al Partido Nacional y que recibieron dinero a cambio de hacer un fraude descomunal como nunca en la historia de Honduras, puesto que burlaron el dato real que emitió la voluntad popular.
RAYA: ¿Quiénes son estas personas hondureñas que habrían servido de enlace entre el CNE y la empresa ASD?
Salvador Nasralla: Hay uno que es de apellido Martel y el otro creo que es Walter Castellanos. No tengo los papeles a la mano, pero creo que uno es de apellido Martel y el otro es Óscar Castellanos o de apellido Castellanos.
RAYA: ¿Tienen ellos vínculos con el expresidente Juan Orlando Hernández, condenado por narcotráfico en EE.UU?
Salvador Nasralla: Seguramente que sí. Sí, la mayor parte de la gente que pertenece al partido Nacional, que volvió a tomar el poder en Honduras, son personas que están ligadas al narcotráfico. Juan Orlando Hernández fue el capo, no solamente del narcotráfico, sino también del poder en Honduras entre el 2010 y el 2022, cuando fue tomado preso por la justicia de los Estados Unidos.
RAYA: Sobre la supuesta coima del Partido Nacional para ASD, ¿existen testigos o evidencias de ese pago? ¿Usted tiene pruebas de que ASD recibió dinero o se basa en inferencias a partir de lo que observó ?
Salvador Nasralla: El Partido Nacional actúa a través de personas que pertenecen a su partido, no actúa como partido haciendo el pago a la compañía ASD. Son personas como las que te mencioné, que probablemente hay más. Lo digo porque es obvio que ellos no iban a alterar el sistema de algo para lo cual fueron contratados a cambio de nada. Ellos claramente recibieron una cantidad enorme de dinero y fueron contratados para poder hacer un fraude. Pero sabiendo que en Honduras las leyes son manejadas por los mismos corruptos que los contrataron, entonces ellos no se preocuparon. Hay testigos, pero no tan decididos a decir la verdad. Aquí en Honduras la gente es bastante cobarde, no se atreve a decir la verdad y por tanta gente cobarde es que los hechos de corrupción, el narcotráfico y el crimen organizado en Honduras campean.
RAYA: ¿En qué momento del escrutinio detectaron que la responsabilidad de las alteraciones recaía en ASD?
Salvador Nasralla: Bueno, primero, de las 19.167 actas correspondientes a otras tantas urnas, solamente 15.000 y algo fueron recibidas en el sistema sin alteraciones notables. Tenían ciertos errores, pero hubo 2.793 que venían notablemente cambiadas y que fueron enviadas a escrutinio especial. Entonces, ¿qué actas tomó ASD para mandarlas a un escrutinio especial? Fueron las actas de los lugares en los que yo tenía mayor ventaja, que son, por ejemplo, el departamento de Cortés y el departamento de Francisco Morazán, que son las zonas urbanas que tiene Honduras. Entonces, el Tribunal Electoral hondureño no quiso contar como correspondía, según la ley, correspondía que esas 2.793 actas fueran contadas voto por voto manualmente, pero impidieron el conteo y solamente aceptaron contar unas 1600 y dieron el resultado con la excusa de que el presidente de los Estados Unidos le había dado el beneplácito para que fuera presidente el equivalente de su partido de extrema derecha en Honduras. O sea, prácticamente desde la noche del 30 de noviembre de 2025 nos dimos cuenta que había una mano negra ahí actuando y luego cuando empezamos a recibir las actas el día primero de diciembre y empezamos a comparar los resultados que estaba reflejando el sistema con las actas que llegaban a nuestro poder, y podíamos ver que estaban adulteradas. Incluso, las que entraron al sistema, no solamente las que el sistema rechazó para ir a un conteo especial.
RAYA: ¿Permitió ASD que los partidos políticos auditaran de manera independiente el código fuente del software utilizado en el escrutinio?
Salvador Nasralla: Le dio la llave del código fuente al partido con el cual hizo la coima, al partido que le dio la coima le dio la llave del código fuente, cuando esa llave debía estar en manos de los tres partidos participantes. Entonces, no se permitió ningún tipo de revisión y el trabajo fue el peor de la historia, porque esa compañía no tenía experiencia internacional en transmisión de resultados electorales preliminares. Su trabajo fue horrendo, el más lento del mundo. Los resultados fueron llegando 5, 10, 15 días después de terminada la noche de la elección. Entonces, en Honduras quedó como una empresa no solamente corrupta, sino además como una empresa ineficiente.
RAYA: ¿Sostiene usted que también se pagó a las directivas del Consejo Electoral para avalar el presunto fraude de ASD?
Salvador Nasralla: Sí, por supuesto, el dinero se le paga no al Consejo Electoral, sino a las personas que toman las decisiones en el Consejo Electoral y luego se les premia con viajes, con posiciones dentro del poder ejecutivo. Incluso, ayer el Congreso de Honduras aprobó una ley para que a estas dos personas que le hicieron el flaco favor al país de violentar la voluntad popular, puedan irse como embajadoras durante 3 años y regresar en el año de las próximas elecciones a sus puestos en el Consejo Nacional Electoral para seguir violentando la voluntad popular.
RAYA: ¿Qué respuesta oficial recibió de las autoridades electorales ante sus denuncias?
Salvador Nasralla: Ninguna, porque las autoridades electorales de Honduras, inclusive las que representaron a mi partido, se vendieron a cambio de dinero para seguir lo que les ordenó el presidente de los Estados Unidos. O sea, que una vez que el presidente Trump hizo un tweet donde dijo que su favorito que quería que ganara era el de la extrema derecha, ante eso nadie se atrevió a cuestionar. Entonces, ya el fraude que hizo la compañía ASD pasó a un segundo plano puesto que el Consejo Nacional Electoral impidió, cometiendo un delito electoral, que se contaran los votos de las actas que eran parte del proceso. Pusieron como ganador al señor Asfura con un 0.74% de diferencia sobre mí, tanto que el propio Asfura ni siquiera quiso hacer una celebración porque saben que el pueblo no los eligió.
RAYA: ¿Cuenta usted con pruebas técnicas o documentales que pueda aportar a la justicia internacional?
Salvador Nasralla: vídeos que se publicaron en las redes sociales, en mis cuentas, gran cantidad de pruebas donde aparecía el dato transmitido por la compañía ASD y el acta real que tenemos los partidos políticos. Puedes encontrar 500 o 600 actas donde se compara el acta real con el acta transmitida. Y quiero decirte que esa fue una cosa que nosotros antes de las elecciones sabíamos que podía ocurrir y ocurrió, porque esa compañía no tenía experiencia en el control total de la transmisión desde todos los lugares de Honduras. Una cosa es la boca de urna y otra cosa es la transmisión de resultados electorales preliminares que tenía que ocurrir en la misma noche de la elección, cosa que no ocurrió.
RAYA: Finalmente, ¿por qué no elevó este caso a instancias judiciales internacionales si en Honduras no hay garantías?
Salvador Nasralla: Por cómo manejan esto de la justicia, primero tienes que agotar las instancias nacionales. Y yo no vivo de la política, simplemente soy un candidato que quiere mejorar la situación de la mayor parte de la población. Pero si hubiera algún valiente debería acudir a las instancias locales. En Honduras el problema es que el Congreso es el que elige a los centros de justicia y a los centros electorales; no son independientes y todo se maneja con dinero. Aquí puede venir la misión de observación de la Unión Europea y a todas las compran porque cien mil o quinientos mil dólares es buen dinero para una sola persona. Así que lo que le tienen que haber pagado a la ASD tiene que ser una cifra que ande por el orden de los dos o tres o quizás más millones de dólares.
