Un contrato de $3.000 millones, en plena urgencia manifiesta por el hacinamiento de las cárceles en el país, pone en la mira al presidente del partido Conservador, Efraín Cepeda. Chats y testimonios lo señalan de pedir $300 millones o el 10% del contrato que amplió cupos en la cárcel El Bosque. “Fincho no entiende y está mareado…Te pido ‘por fa’ que le empieces a cumplir”, le dice Clemente Fajardo, entonces Secretario de Gobierno al contratista. La coima haría parte de un pacto para recibir el 10% por cada contrato de la Secretaría de Gobierno de Barranquilla.
Por: Unidad Investigativa Revista RAYA
En la segunda alcaldía de Alejandro Char, entre 2016 y 2019, la Secretaría de Gobierno de Barranquilla estuvo a cargo del político conservador Clemente Fajardo Chams. Años antes, desde 2008, Fajardo se convirtió en una ficha del senador conservador Efraín “Fincho” Cepeda, ocupando diferentes cargos públicos de confianza. Entre 2008 y 2012 fue subsecretario de la Comisión Cuarta del Senado, de la que Cepeda ha sido integrante durante varios períodos; luego fue nombrado director regional de la Aeronáutica Civil en el Atlántico, por obra del director nacional, el también conservador Santiago Castro Gómez; y finalmente llegó a ser coequipero del alcalde Char en donde habría tenido una tarea en la sombra a favor de “Fincho”.

Efraín Cepeda (centro) y Clemente Fajardo (derecha), junto al representante Antonio Zabaraín, en un evento de reinauguración del aeropuerto Rafael Núñez de Cartagena, en 2013.
Un testigo que trabajó en la alcaldía de Barranquilla, a quien RAYA protege la identidad por seguridad, aseguró que Fajardo tenía la orden de cobrar el 10% por cada contrato que adjudicara en la Secretaría de Gobierno para pasarle el dinero a Efraín Cepeda, quien hasta hace seis meses fue el presidente del Congreso de la República. Esta afirmación, según la documentación revisada por RAYA, se relaciona con una serie de chats entre el contratista Luis Enrique Guzman Chams y el propio Fajardo, en los que este último ejerce presión para que Guzmán cumpla lo pactado a “Fincho”, es decir, la coima de $300 millones de pesos.

Contrato inicial para la remodelación de la cárcel El Bosque que tuvo tres prórrogas entre abril y agosto de 2018.
La fecha de la conversación es el 20 de abril de 2018. Sobre las 7:50 de la mañana Clemente le escribió al contratista Guzmán, a quien le contó que estaba recibiendo una presión “insoportable” porque no le había cumplido a “Fincho”: “Primo, en serio, la presión que recibo es insoportable. Fincho no entiende y está mareado. Eso me está costando políticamente a mi. Yo tengo muchos planes y no quiero perder en esto. Te pido porfa que le empieces a cumplir. Sino me voy a afectar yo”, escribió.

Conversación entre Clemente Fajardo y Luis Enrique Guzman, donde el secretario de Gobierno de Char le pide cumplirle a “Fincho” Cepeda.
En la misma conversación, a renglón seguido, Clemente describió lo que, al parecer, se trata de un modus operandi en el cobro de coimas a los contratistas de Barranquilla: “Ya llevamos un año en esto y él dice que a él siempre le dan eso antes de empezar. Que es la primera vez que ocurre al revés”, le reclamó Clemente a Guzmán. Y terminó sus mensajes con una advertencia: “Si él va a presionar estoy seguro que allá se lavan las manos y dicen que yo te propuse”. La respuesta de Luis Enrique Guzmán fue casi inmediata. Le propuso que le ayudara a conseguir la firma de Rafael Lafont (secretario de obras públicas de entonces y en la actualidad) para la cuenta de cobro y que de “ahí saca” para pagar a “Fincho”, concluyó.
Dos horas más tarde, ese 20 de abril, Clemente le compartió a Guzmán una conversación que sostuvo con Jaime Pumarejo, exministro de Vivienda en el Gobierno de Juan Manuel Santos y luego sucesor de Alejandro Char en la alcaldía de Barranquilla. En su solicitud a Pumarejo, Clemente le pidió que le ayudara a conseguir la firma de Rafael Lafont. “Socio ayúdame con la firma de Rafa para la cuenta de cobro final de la cárcel”, le escribió.

Conversación entre Clemente Fajardo y Luis Enrique Guzmán, en la que este último solicita una firma para radicar la cuenta de cobro del contrato de la cárcel y poder sacar recursos “de ahí” para cumplirle a Efraín Cepeda.
Pumarejo le respondió: “ya mismo le digo”. A continuación, cambió de tema y le pidió a Fajardo que le contara “chismes” del Partido Conservador, aprovechando su cercanía con Efraín Cepeda y teniendo en cuenta que se acercaban las elecciones presidenciales de 2018. “Les va quedar muy complicado a los que están con (Iván) Duque, por la doble militancia”, apuntó Clemente.

Chat entre el secretario del Gobierno, Clemente Fajardo, y el exministro Jaime Pumarejo, en el que le pide la firma de Rafael Lafont para la cuenta de cobro del proyecto de la cárcel.
La revista RAYA pudo establecer que el contratista Guzmán finalmente le entregó $180 millones a Clemente Fajardo, en su apartamento. Según dijo el testigo de estos hechos, el resto del dinero no se entregó porque no le pagaron toda la deuda que Char tenía con él por el contrato del aumento de celdas, suscrito en el marco de la emergencia manifiesta por hacinamiento en la cárcel El Bosque. Para ese momento, Guzmán también había iniciado otra pelea: la del megatanque de agua.

Mayo de 2016, día de la posesión de Clemente Fajardo (derecha) como secretario de Gobierno de la alcaldía de Barranquilla, por parte del alcalde Alejandro Char.
Fue anunciado en 2015 como el segundo más grande del mundo y tenía el objetivo de resolver los problemas de suministro de agua para más de 800.000 habitantes de la ciudad. Su inversión fue de 20.000 millones de pesos. Su construcción inició en 2015 y debía culminar en 2017, sin embargo, esto no pasó. En febrero de 2025 Luis Enrique Guzman Champs, encargado de la obra, le dijo a Señal Investigativa que Hector Amaris Rodríguez, mano derecha de Alex Char y conocido como “Oso Yogui”, le empezó a exigir coimas. “Durante el desarrollo de la obra había cosas que no me gustaban que me tocó afrontar para poder recuperar mi dinero. Me exigieron el pago de coimas para que la obra avanzara y sobre todo para que pudieran pagar todas las actas. Entonces era una exigencia de coimas por parte de los funcionarios del distrito de Barranquilla y del Área Metropolitana”, contó Guzmán Champs.

El contratista Luis Enrique Guzman Chams quien habría recibido presiones para entregar coimas a Efraín Cepeda.
A raíz de esto, Guzmán pasó de ser un contratista en la sombra, que ponía plata de su bolsillo para no incumplir su compromiso con el megatanque, a convertirse en el hombre que entregaba dinero, o coimas, para, según él, pagar las deudas de la campaña del alcalde Char. Desde mediados de 2017, Guzmán ha sido amenazado y ha sufrido atentados por las denuncias que interpuso en Fiscalía por estos hechos que, según su versión, aún tienen en enredos con la justicia al alcalde barranquillero. “Me allanaron la casa, me perfilaron, me tienen los teléfonos chuzados, me hacen seguimientos, me toman fotos, me han intentado matar”, contó Guzmán a Señal Investigativa. En 2019 sufrió dos atentados, pero salió ileso, pues los disparos quedaron atrapados en su vehículo blindado.
Hoy, la otra historia que deberán ampliar en la Fiscalía, tanto el contratista Luis Enrique Guzmán como el entonces secretario de Gobierno, Clemente Fajardo —actualmente representante de los gremios de la navegación en la junta directiva de Cormagdalena—, es cómo funcionaba la presunta red de coimas que no solo abarcó el contrato del megatanque, sino que, según los chats revelados por RAYA, también habría operado en otros contratos, como el de la ampliación de la cárcel El Bosque, para atacar el hacinamiento que, en la nueva alcaldía de Char, llega al 232%, el más alto del país.
RAYA contactó al senador y precandidato presidencial Efraín Cepeda, quien aseguró que Clemente Fajardo hace 10 años no milita con él: “Hace 10 años ni milita conmigo, hace 10 años que no hablo con él ni lo veo, por lo menos eso. Toca preguntarle a él. Tengo que colgar porque tengo una llamada con el alcalde de Barranquilla en este momento”, concluyó. Intentamos comunicarnos con Clemente, pero no respondió ni a las llamadas ni a los mensajes de WhatsApp.
