RAYA tuvo acceso a documentos y registros judiciales que reconstruyen el rol de Juan Santiago Gallón Henao en una red que exportaba cocaína a Europa escondida en comida para mascotas y los episodios procesales que lo dejaron en libertad. Su nombre aparece en testimonios, debates políticos y expedientes sobre el origen del Bloque Metro de los paramilitares y la Convivir El Cóndor, en los que aparecen relacionados los hermanos Álvaro y Santiago Uribe Vélez como sus socios. El expresidente Uribe ha negado esa sociedad, pero las evidencias lo contradicen.
Por: Enrique Gamboa
En la ciudad de Toluca, el 4 de febrero pasado, fue asesinado el narcotraficante colombiano Juan Santiago Gallón Henao. Este hombre, que aceptó cargos como financiador de grupos paramilitares en Antioquia, se encontraba en México, país donde obtuvo la nacionalidad y al que llegó en 2019 después de quedar libre por vencimiento de términos, luego de su última captura en una investigación que incluyó cooperación con autoridades británicas y que lo vinculó con la exportación de cocaína camuflada en alimentos para animales. Sobre los hechos de su muerte, según los reportes preliminares en México, se conoce que fue en el municipio de Huixquilucan de Degollado, en una zona conocida como el Valle de Toluca, mientras esperaba en un lujoso restaurante para una cita con supuestos ganaderos de la zona.
El lugar donde fue encontrado el cuerpo de Gallón es reconocido por estar bajo el poder de la Familia Michoacana, un poderoso cartel mexicano que opera bajo las órdenes de José Alfredo Hurtado Olascoaga, alias “Fresa”. Gallón, según reportan medios mexicanos, fue baleado por sicarios cuando ingresaba a un restaurante llamado Vips. El cuerpo de Gallón se encuentra en una Fiscalía de Toluca a la espera de ser devuelto a sus allegados. Habría sido reclamado por Yina Marcela Ocampo Becerra, su actual esposa. Por ahora, las autoridades mexicanas no se han pronunciado al respecto e investigan los motivos de su homicidio.
En Colombia Gallón se vendía como un exitoso ganadero y caballista, pero su nombre estuvo estrechamente vinculado a procesos judiciales sobre la creación y consolidación del paramilitarismo y a investigaciones por redes de narcotráfico, como consta en múltiples procesos judiciales. RAYA reconstruye los últimos envíos de cocaína en los que estuvo señalado de participar quien ha sido identificado en distintos expedientes como fundador o impulsor del Bloque Metro de las Autodefensas. La historia reciente de su pasado narco se remonta a 2014, cuando la Fiscalía le seguía la pista a una banda criminal liderada por el británico Andrew Mark Deamer, conocido con el alias de “Marcos” o “El Mono”, que enviaba cocaína a países europeos escondida en comida para perros.
De acuerdo con las autoridades colombianas, el engranaje criminal de la organización narcotraficante contaba con un grupo de profesionales en química y un equipo logístico, quienes se encargaban de acondicionar los laboratorios y esconder la droga en el alimento para mascotas. Otro grupo lo conformaban enlaces e inversionistas, responsables de conseguir el dinero y establecer las rutas para la salida de los productos ilegales. En este grupo se encontraba Santiago Gallón Henao. Esto quedó consignado en un dossier que realizó la Fiscalía sobre Juan Pablo Giraldo, alias “El Médico”, encargado de esconder la cocaína en los alimentos para perros, y una de las personas a quienes se les hizo seguimiento de llamadas telefónicas, lo que permitió establecer la estructura criminal.

Dossier realizado por la Fiscalía sobre Juan Pablo Giraldo “El Médico”, donde se menciona a Santiago Gallón como inversionista y enlace de la banda narcotraficante.
Gracias al seguimiento telefónico realizado a alias “El Médico”, como a otros integrantes de la banda, el ente investigador pudo establecer que Santiago Gallón, además de ser uno de los inversionistas que tuvo Andrew Deamer para el envío de la cocaína, también era su intermediario con Julián Darío Ibarra Obando, alias “Chuqui”, la persona encargada de buscar las bodegas para almacenar el producto ilícito, coordinar el movimiento de la mercancía y obtener contactos en los puertos de Barranquilla y Santa Marta, desde donde salía la cocaína para Europa.
En el dossier que hizo la Fiscalía se puede establecer que entre 2014 y 2017 la entidad realizó seis incautaciones en diferentes lugares donde operaba la banda. En esas diligencias se incautaron cinco toneladas de cocaína. Una de las diligencias que realizaron las autoridades, donde habría una clara participación de Santiago Gallón, sucedió el 25 de noviembre de 2016, cuando oficiales de la Policía Nacional y la Fiscalía allanaron una bodega en el barrio Chiquinquirá de Barranquilla: ahí decomisaron dos toneladas de cocaína y capturaron a cinco personas. Según el documento de la Fiscalía, un día después de la incautación, Gallón le entregó a Jhon William González, alias “Chombo”, otro integrante de la banda, un dinero para pagar los honorarios de los abogados de los capturados.

Análisis de la Fiscalía sobre las incautaciones a la banda del “El Mono”. Habría evidencia de que Santiago Gallón dio plata para los abogados de los capturados.
Sobre este hecho, el periódico El Tiempo publicó una nota el 27 de noviembre de 2016 que tituló: “Caen dos toneladas de cocaína en Atlántico”. Según dice la nota, la droga estaba valorada en 10.000 millones de pesos y distribuida en 100 bultos con material de PVC triturado y listos para ser enviados a su destino. “Labores de inteligencia permitieron descubrir que la droga sería llevada hasta el puerto de Barranquilla, desde donde sería enviada, por vía marítima, hacia Centroamérica y Europa”, dice el artículo.
Las cinco personas capturadas durante el allanamiento fueron Jesús Basilio Valiente Villar, Jesús Antonio Escorcia Palencia, Romel Junior Camacho Ibáñez, Rafael Ángel Torres Moreno y Fabián Alberto Paternina Terán. Según medios locales de la época, un juez les impuso medida de aseguramiento en centro carcelario por cargos de tráfico, fabricación o porte de estupefacientes agravado. Sin embargo, terminaron en libertad meses después porque el proceso no avanzó en firme para lograr una condena.
Un año después de la incautación en Barranquilla, el 1 de noviembre de 2017, la Fiscalía Nacional informó que, con apoyo del Ejército Nacional, la Armada Nacional y autoridades británicas, realizó la Operación Palmiste —nombre de un producto derivado del aceite de palma en el que el grupo escondía droga hacia Europa—. En el operativo se capturaron 19 personas en diferentes ciudades del país: Bogotá, Medellín, Barranquilla, Santa Marta y Villavicencio, entre ellas Andrew Deamer, quien se encontraba en una finca en Rionegro.

Foto del día de la captura de Andrew Mark Deamer, alias “El Mono” en Rionegro, Antioquia.
Sobre la captura del extranjero, la Armada Nacional destacó que intentó esconderse en un clóset: “Se ocultó en una caleta cuyo acceso estaba en la parte superior del mueble”, dijo la entidad en un comunicado. Una vez se legalizó la captura de Andrew Deamer —que en ese momento tenía 52 años y empezó a ser conocido en su país como el “Pablo Escobar inglés”—, aceptó su responsabilidad en el envío de estupefacientes y fue condenado a 14 años de prisión en Colombia, pena que aún cumple. Entre las personas capturadas en la Operación Palmiste, según las autoridades, cinco eran inversionistas e intermediarios de alias “El Mono”, pero en la lista no figuró Santiago Gallón Henao.
Es importante destacar que, durante el tiempo que la Fiscalía colombiana investigaba y ordenaba la captura de los socios de Gallón en el envío de cocaína camuflada en alimentos para animales, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos lo incluyó, en 2015, en la Lista Clinton, señalado de financiar a la Oficina de Envigado a través de cinco empresas. “La inclusión a la Lista Clinton de Juan Santiago Gallón Henao, de su hermano Pedro David Gallón Henao, se debe a que ambos son colaboradores para el lavado de activos de la Oficina de Envigado”, se lee en una noticia criminal de la Fiscalía.

Documento de la Fiscalía donde se informa que Santiago Gallón fue incluido en la Lista Clinton por el Gobierno de Estados Unidos.
Finalmente, la captura de Santiago Gallón se efectuó el 16 de enero de 2018 en la ciudad de Cúcuta. Según un informe de gestión de la Fiscalía, donde se detalla la Operación Palmiste, el arresto de Gallón había quedado “pendiente”, pero era de gran interés “pues era uno de los líderes inversionistas”. El día de su captura, el ente investigador sacó un comunicado de prensa en el que destacó que el dinero que aportó Gallón a la banda sirvió “para sostener el engranaje narcotraficante y el perfeccionamiento de la nueva modalidad de camuflaje de estupefacientes”.

Informe de gestión de la Fiscalía sobre la Operación Palmiste, donde se evidencia que Santiago Gallón fue capturado en enero de 2018.
Tres días después de su arresto, el 19 de enero, un juez le impuso a Gallón medida de aseguramiento. El intermediario de alias “El Mono” pasó once meses privado de la libertad, hasta que el 31 de diciembre de 2018 salió de la cárcel por vencimiento de términos. Según registró El Tiempo, un juez de control de garantías de Medellín acogió la tesis de su defensa, según la cual ya habían pasado 305 días sin que se presentara el escrito de acusación. “En el caso de Gallón, la libertad se tramitó de manera inmediata y este salió de la cárcel de Cúcuta en la que estaba recluido”, dice la nota periodística. Según el periódico, la misma medida cobijó a otras siete personas capturadas en la Operación Palmiste, cuyos abogados usaron el mismo argumento.
Santiago Gallón salió de la cárcel el último día de 2018 y nunca más pisó una prisión para responder por sus actos ilegales. Sin embargo, RAYA conoció que contra él había una orden de captura del 21 de febrero de 2019, emitida por un juez penal de Medellín, que no fue efectiva, ya que nunca fue localizado en ninguna de sus propiedades que tenía en Medellín y Barrancabermeja. “Se requiere la prórroga correspondiente a fin de continuar con las labores necesarias que permitan establecer la ubicación actual del procesado”, se lee en un documento de la Fiscalía de 2022, donde quedó plasmada la orden de captura en su contra. Gallón murió asesinado en México en febrero de 2026 y el país quedó a la espera de conocer qué tanto avanzaron —o no— las investigaciones sobre la verdad de su relación con los hermanos Álvaro y Santiago Uribe Vélez en la consolidación paramilitar en Colombia.

Informe de la Fiscalía donde se dice que Santiago Gallón tenía orden de captura vigente desde 2019 pero que nunca fue capturado.
Santiago Gallón, los hermanos Uribe y la creación del Bloque Metro de las AUC
El nombre de Santiago Gallón ha sido mencionado tanto en debates políticos como en investigaciones judiciales y periodísticas como uno de los financiadores de estructuras paramilitares en Antioquia, junto a los hermanos Álvaro y Santiago Uribe. En un debate sobre el origen del paramilitarismo en 2016, el entonces senador Iván Cepeda apuntó que existió una relación profunda de negocios y amistad entre tres clanes familiares —los Uribe Vélez, los Villegas Uribe y los Gallón Henao— que terminó en la fundación de la Convivir El Cóndor, que luego derivó en la creación del Bloque Metro de la AUC, que delinquió en Medellín y el Nordeste de Antioquia durante la década de los noventa.
El hoy candidato presidencial dijo que demostró con pruebas y testimonios la vinculación de Gallón Henao y los Uribe Vélez en la conformación del Bloque Metro en la Hacienda Guacharacas, cuando era propiedad de los hermanos Álvaro y Santiago, donde se reunían para la conformación del grupo ilegal y cometieron masacres y asesinatos en el nordeste antioqueño. “Los hechos ocurrieron en el municipio de San Roque, por las masacres y crímenes cometidos en esa región presenté denuncia penal contra los hermanos Álvaro y Santiago Uribe Vélez y sus socios comerciales Santiago Gallón Henao y Juan Guillermo Villegas Uribe, en hechos que aún son objeto de investigación”, señaló Cepeda en el debate de 2016.
Álvaro Uribe siempre ha negado cualquier relación con Santiago Gallón y con la conformación paramilitar en Antioquia. En una audiencia que se realizó en el marco del juicio que se llevó en su contra por la manipulación de testigos, el 6 de mayo de 2025, el expresidente aprovechó una pregunta que le hizo su abogado Jaime Granados para recalcar que nunca tuvo algún vínculo con Santiago Gallón. “En una ocasión que pusieron preso a Santiago Gallón por narcotráfico, el señor Cepeda me señaló en redes sociales de ser su amigo y socio y lo denuncié. Como también denuncié al presidente Petro y a Roy Barreras”. Según le contó el expresidente a la juez, las denuncias fueron retiradas porque su abogado Abelardo de la Espriella le recomendó no seguir adelante con el caso porque “no tenía garantías en la Corte”, dijo Uribe.
Otro de los temas por los que se ha vinculado a Álvaro Uribe con Santiago Gallón es el programa Agro Ingreso Seguro, que le entregó millonarios subsidios a familias adineradas y políticos, y por el cual terminó preso Andrés Felipe Arias, ministro de Agricultura en el primer gobierno de Uribe. De acuerdo con denuncias expuestas en medios, Santiago Gallón fue uno de los beneficiados en 2007 de los incentivos del programa a través de la empresa Clamasan S.A., la cual recibió más de 143 millones de pesos bajo la figura de Incentivo a la Capitalización Rural.
Durante la audiencia de 2025, Uribe también aprovechó para negar cualquier relación suya con el subsidio entregado a la empresa de Gallón. “Por favor, fueron más de 280.000 usuarios los de Agro Ingreso Seguro. No orienté un solo recurso. Decir que porque él estaba en una sociedad, que recibió ese aporte, tenía que ser amigo mío es un abuso para eludir la mentira que se ha dicho sobre ese tema y como en tantos otros”.
Sin embargo, el expresidente no mencionó durante la audiencia que en 1996 le vendió un pedazo de la finca Guacharacas a Gallón. El traspaso de la finca quedó consignado en una matrícula inmobiliaria del 15 de julio de 1996, cuando Álvaro Uribe llevaba seis meses como gobernador de Antioquia. La venta de la finca Guacharacas la hizo la sociedad Uribe Vélez Asociados, una empresa que pertenecía a Álvaro Uribe y sus hermanos, a Sociedad Ganados de Norte, cuyos dueños eran Santiago Gallón y su hermano Pedro David. La finca Guacharacas ha sido reconocida como el punto central para la creación del Bloque Metro de la AUC.

Matrícula de propiedad de la finca Guacharacas de 1996 cuando la familia Uribe Vélez le vendió unas hectáreas a Santiago Gallón.
Uno de los paramilitares que habló sobre la importancia de la finca Guacharacas para la creación paramilitar fue Pablo Hernán Sierra, alias “Pipintá”, quien rindió versión durante el juicio por fraude procesal que se adelantó contra el expresidente. Durante su intervención, alias “Pipintá” dijo: “El expresidente Uribe y a Santiago Uribe, ellos han figurado siempre como los dueños de eso, después vendieron, pero eso fue como para lavarse las manos ahí. Después de todo lo que ocurrió fue que la vendieron”.
Otro de los paramilitares que ha reseñado la relación de los Uribe Vélez con Gallón ha sido Juan Carlos el “Tuso” Sierra, narcotraficante y paramilitar que cumplió condena en EE. UU. por narcotráfico y financiamiento de las AUC. En 2011, cuando estaba preso, en una versión que rindió en la cárcel de Northern Neck (Virginia), dijo que Gallón y Santiago Uribe coordinaban envíos de cocaína a Estados Unidos desde el Urabá antioqueño, junto a Fredy Rendón Herrera, alias “El Alemán”. “Las salidas eran controladas. En la zona del 'Alemán', la prioridad eran las 'vueltas' de los Gallón. Todo el mundo sabía que en las 'vueltas' de los Gallón iban 'el Alemán' y Santiago Uribe", aseguró en una de sus declaraciones.
En 1997, Santiago Gallón empezó a ser investigado por el delito de conformación de grupos ilegales cuando denuncias anónimas empezaron a alertar sobre las acciones ilegales que venía realizando la Convivir El Cóndor, entre ellas se cuentan asesinatos, intimidaciones a la comunidad y cobros para su financiamiento. Una de esas denuncias llevó a que la Fiscalía iniciara una investigación en las que se interceptaron líneas telefónicas, entre ellas la de un establecimiento comercial en Medellín, llamado Lácteos El Paisa, administrado por Luis Alberto Villegas Uribe, socio de Gallón. En sus pesquisas, la fiscalía determinó que ese negocio era el centro de operaciones en Medellín desde donde se coordinaban los crímenes de los paramilitares en el corregimiento San José del Nus, en el Nordeste de Antioquia.
De acuerdo con las investigaciones judiciales, desde Lácteos El Paisa Gallón y Villegas Uribe sostuvieron varias llamadas donde constantemente se hacía referencia a “don Santi” o “don Ese”, como era llamado Santiago Gallón al interior de la convivir. Una de las llamadas que interesó a los investigadores fue una entre Gallón y Jacinto Alberto Soto Toro, alias ’Lucas’, responsable de las finanzas de las Autodefensas Campesinas de Córdoba y Urabá. En sus conversaciones, Gallón y ‘Lucas’ planeaban varios encuentros para almorzar juntos. Otra llamada que llamó la atención de las autoridades fue una que hizo referencia a unas armas de fuego entregadas por Gallón Henao a su socio Luis Alberto Villegas, alias “Tubo”.
Otras de las pruebas recolectadas contra Gallón, que lo vinculan a la consolidación paramilitar, fueron las que se encontraron en el allanamiento al parqueadero “Padilla” el 30 de abril de 1998. En este lugar se descubrió el centro logístico y financiero de las nacientes Autodefensas Unidas de Colombia, comandadas por Carlos Castaño. Allí fue capturado alias “Lucas”. Entre los documentos encontrados había un archivo contable a nombre de “Santi”, donde había registros de deudas y aportes a la “compañía”. Por ejemplo, una del 12 de julio de 1996 dice: “recibí aporte Suroeste (Gallón) por diez millones de pesos”, como ha quedado plasmado en varios informes sobre el allanamiento al parqueadero Padilla.

Informe de la Corporación Jurídica Libertad sobre la conformación de paramilitares en Antioquia donde recolecta la información sobre el allanamiento al parqueadero Padilla.
Hasta que en 2009 se le volvió a abrir un expediente en su contra porque Rodrigo Zapata, hombre de confianza del jefe paramilitar Vicente Castaño Gil, reiteró que Gallón fue uno de los financiadores del paramilitarismo en Antioquia y se reunió con su jefe en varias ocasiones. El 10 de julio de ese año, tras ser escuchado en indagatoria, Gallón fue privado de la libertad. Seis meses después se acogió a sentencia anticipada y aceptó el cargo de concierto para delinquir agravado en calidad de financiador de grupos paramilitares. Entre los hechos que confirmó Gallón estuvieron los acuerdos económicos que hizo con comandantes paramilitares a finales de los noventa que operaban al sur de Antioquia, donde tenía varias propiedades rurales, “para cometer limpieza social”.
El 17 de febrero de 2010 Gallón aceptó su participación en la conformación de grupos Convivir y fue condenado a tres años de prisión. Este caso ha sido nombrado por asociaciones de derechos humanos como “aleccionador” para demostrar cómo instigadores y financiadores del paramilitarismo han utilizado la justicia a su favor “para acceder a sanciones penales ínfimas, las cuales no se corresponden con la gravedad de los delitos perpetrados por estas criminales estructuras”, como lo reseñó la Corporación Jurídica Libertad en su informe sobre la conformación del paramilitarismo en Antioquia.
Luego de pagar su baja condena, Gallón quedó en libertad. Sin embargo, siguió de lleno en los negocios ilegales hasta el día de su muerte en el estado de Toluca, en México. Por ahora, las autoridades mexicanas investigan las actividades a las que se dedicaba Gallón en ese país y si su asesinato tiene algo que ver con los negocios del narcotráfico. Con la muerte de Gallón se apaga otra voz que puede relatar el papel que tuvo el expresidente Uribe en la creación paramilitar en el país durante los años más oscuros de la guerra.
