Revista RAYA revela interceptaciones telefónicas en las que se coordinaba una operación para enviar cocaína a Australia en marzo de 2022. A la par, en las llamadas uno de los hombres involucrados hablaba de que había comprado votos para Cambio Radical y de una reunión que sostendría en pleno carnaval de Barranquilla con el electo senador de ese partido, David Luna, y con su suegro, Augusto García, quien le ayudó en la campaña al Congreso y quien fue investigado por el escándalo de Odebrecht.
Por: Sebastián Forero Rueda -
Una de las llamadas fue interceptada por la Fiscalía el 16 de marzo de 2022, tres días después de las elecciones al Congreso de la República. En la conversación, un hombre identificado como Xavier Ochoa hablaba de una reunión que sostendría en Barranquilla el lunes de carnaval con el entonces recién electo senador David Luna. La llamada quedó registrada tras varias semanas de los investigadores escuchando las conversaciones de Ochoa, un hombre bilingüe que coordinaba un envío de cocaína desde Santa Marta hacia Australia. Además, en otras llamadas dejó en evidencia que había sido clave en la compra de votos para candidatos de Cambio Radical, el partido en el que Luna había sido cabeza de lista al Senado.
Las interceptaciones a las llamadas de Ochoa hacían parte de una investigación de la Dirección Especializada contra el Narcotráfico dirigida desde Bogotá. En decenas de esas conversaciones, el investigador de la Fiscalía describió a Ochoa como un operador político en las elecciones del 13 de marzo de 2022, que había comprado votos en Barranquilla para favorecer a candidatos al Senado y a la Cámara de Representantes del partido Cambio Radical que pertenecían a la casa Char, todopoderosa en el departamento del Atlántico. Ese partido fue el más votado en Barranquilla en esos comicios.
En paralelo, al investigador le llamó la atención que Ochoa viajaba constantemente a los sectores de Pozos Azules y El Rodadero, en Santa Marta, donde “estaría coordinando algún tipo de envío por medio marítimo, para lo cual contarían con rutas e itinerarios de lo que al parecer serían barcos cargueros”, según dejó consignado en el informe de las interceptaciones telefónicas. Las negociaciones se daban en lenguaje cifrado y eran con personas tanto extranjeras como colombianas.
El nombre de David Luna, hoy precandidato a la Presidencia de Colombia y quien esta semana lanzó su campaña en paracaídas, aparece en la llamada del 16 de marzo de 2022. En la comunicación, un hombre identificado como ‘Feier’ le dice a Ochoa que lo llama para decirle que “el lunes de Carnaval” —28 de marzo— harán una reunión con David Luna y otro hombre llamado Agusto García (sic), y le pide que vaya “él solo”. “Para que sepa que el lunes de Carnaval tiene ese compromiso en el transcurso de la tarde”, insiste el interlocutor, según la transcripción. Ochoa contesta “que bien Feier porque hay que definir cositas”. En la misma llamada, hablando de la reunión programada, el interlocutor agrega —en lo que al parecer sería lenguaje cifrado— “que ya se la cantó, que no va a decir que esta pelada cantaba opera en la vaina”, según se lee en la transcripción.
La mención a Augusto García en la llamada no es fortuita. Se trata del suegro de David Luna, un hombre ampliamente conocido en el Caribe, quien impulsó la campaña de su yerno en Barranquilla en las elecciones de hace cuatro años. García fue director de la Corporación Autónoma Regional del Río Magdalena (Cormagdalena) y fue investigado por la Procuraduría por la adjudicación del contrato para dragar el río Magdalena por 2,5 billones a Navelena, integrada por empresas de la corrupta Odebrecht. Además, fue sancionado por ese organismo con una suspensión de cuatro meses por haber celebrado de forma irregular otro contrato relacionado con el dragado del puerto de Barranquilla por más de 9.000 millones de pesos. García fue senador a principios de los 2000 y viceministro de Minas y Energía en el gobierno de César Gaviria. Según la llamada interceptada, él estaría junto con Luna en la mencionada reunión con Xavier Ochoa.


Augusto García (en el centro) junto a su esposa, sus dos hijas y sus dos yernos, entre ellos David Luna

David Luna y su suegro Augusto García en un acto político del partido Cambio Radical en 2023.
La operación que en esos mismos días investigaba la Fiscalía consistía en un envío de 200 kilogramos de cocaína desde Santa Marta hasta Australia. Autoridades de ese país alertaron a la Fiscalía colombiana sobre ese plan criminal, según la entidad. En esa hipótesis investigativa, Ochoa sería el nexo entre los dueños de la cocaína y los compradores extranjeros. Ochoa, según la investigación, hablaba inglés y también se desempeñaba como transportador, entre otras labores.
En una de las llamadas, este hombre habla de los itinerarios de unos barcos cargueros en los que iría presuntamente la mercancía. “Xavier dice que los carros —refiriéndose a los barcos, infiere el investigador— tienen una programación ya estipulada, que se tienen que poner de acuerdo con el man de acá, para ver si esa programación les sirve allá porque allá tienen que estar la gente de ellos que son los que reciben los pasajeros allá”, se lee en las transcripciones. Y continúa: “Xavier dice que eso es coordinado entre las dos partes, que la programación del carro se la tienen que decir a estas personas porque ya con la fecha de salida de los carros, ya ellos saben qué día llega allá”.

Para la fecha de la reunión mencionada en las llamadas interceptadas, el senador electo David Luna —exministro de las TIC— estuvo efectivamente en Barranquilla. Había elegido esa ciudad para iniciar lo que llamó la “Gira de la gratitud” y agradecer a sus electores, pues sólo en esa ciudad —que no es la suya, él es de Bogotá— había obtenido el 12% (casi 13.000 votos) de los más de 110.000 votos que obtuvo en todo el país. Además, ese último fin de semana de marzo le coincidía con el Carnaval, una celebración que ese año se había retrasado un mes y de la que él es un asiduo asistente por la histórica cercanía de la familia de su esposa con esa fiesta —su suegra y su cuñada fueron reinas del Carnaval—. En redes sociales se le ve esos días participando en la Gran Batalla de Flores con “la comparsa de gorilas”, como lo ha hecho hace una década. Al exsenador lo conocen en esa región como “el Cacha”, por su origen cachaco, de Bogotá. Ese lunes 28 de marzo, según él mismo publicó en su cuenta de X, sí sostuvo reuniones de tipo político.


El exsenador Luna, en respuesta a la revista RAYA, negó haber sostenido una reunión con Xavier Ochoa y sostuvo que no conoce a ninguna persona con ese nombre. Confirmó que Augusto García —su suegro— impulsó su campaña en esos comicios, según él, de la misma forma en que lo hizo toda la familia de su esposa. El exsenador le atribuyó su nutrida votación en Barranquilla, en buena medida, a que su cuñada es influenciadora y estuvo participando en su campaña. “Yo no tengo ninguna solicitud ni ninguna investigación abierta en mi contra y tampoco la he tenido en 27 años de trabajo en el servicio público por los hechos que usted me menciona”, dijo.
Un portavoz de la Fiscalía respondió a la revista RAYA que la fiscal encargada de la investigación, María Angélica Rodríguez —despacho 30 especializado contra el narcotráfico— cuando tuvo conocimiento de la presunta reunión, emitió una alerta a Policía Judicial para que se desplazara al lugar y “ejecutara una captura si hay un delito en flagrancia”. Sin embargo, el portavoz no confirmó el sitio en el que habría tenido lugar el encuentro y al que se habrían supuestamente desplazado los agentes. Tampoco supieron de qué conversarían. Pese a que para ese momento Luna ya era senador electo y por tanto contaba con fuero, la fiscal no compulsó copias a la Corte Suprema de Justicia para que investigara la mención al político de Cambio Radical en las llamadas interceptadas. De hecho, el mismo Luna cuestionó esa conducta en conversación con esta revista: “Una información de esas lo mínimo que hubiera exigido por parte de la Fiscalía era enviarla a la Corte Suprema de Justicia, que era mi juez natural, para que me hubiera informado al respecto”, enfatizó.
Sobre el envío de cocaína que estaba coordinando Ochoa desde Santa Marta, la Fiscalía respondió que le siguió la pista al hombre, incluso, a los extranjeros que efectivamente llegaron a Colombia para presuntamente concretar la operación de narcotráfico y a quienes ya tenían identificados. Sin embargo, la decisión de la fiscal, al no encontrarlos en flagrancia con la mercancía, no dictó capturas. Esta investigación estuvo abierta durante tres años hasta que, en agosto del año pasado, fue archivada porque supuestamente no encontraron pruebas para incriminar a alguno de los que se reunieron y hablaron por llamadas para enviar cocaína a Australia.
En los mismos días en que Ochoa hablaba de la reunión con Luna y de una operación de narcotráfico, también sostuvo varias llamadas en las que habló de una presunta compra de votos en las elecciones que acababan de ocurrir. El 15 de marzo, por ejemplo, Xavier Ochoa y otro hombre identificado como ‘Javier’ conversaron con una mujer a la que le dieron instrucciones antes de que se encontrara con un hombre identificado como Joaquín A. Zamora. Le dijeron que él “de pronto le va a hacer una pregunta “ajá y cómo le fue en política”” y ella tendría que responder: “Nos fue muy bien, acompañé al señor Javier con el señor Arturo Char No 3 en el tarjetón y Modesto Aguilera 101”; le insisten “que tome nota porque esos fueron los candidatos de él”. Antes de colgar la llamada, el hombre identificado como Javier le hizo una última recomendación: “Que le diga que conoce a Javier hace más de 15 años cuando trabajaba con David Char”.
Para esas elecciones, en efecto esos fueron los números en el tarjetón que tenían tanto Arturo Char al Senado como Modesto Aguilera a la Cámara de Representantes. Ambos, que participaron en fórmula, fueron los más votados en Barranquilla: Char con más de 37.000 votos y Aguilera con más de 41.000.


En las llamadas también aparecen mencionados otros candidatos de Cambio Radical como Antonio Zabarain y su fórmula Betsy Pérez. En los comicios, él, con 22.000 votos, fue el segundo senador más votado en Barranquilla después de Arturo Char. Ella quedó tercera en la Cámara con 31.000 votos. Ambos fueron elegidos congresistas.
En otra de las llamadas, ocurrida exactamente el día de las elecciones, Ochoa habla explícitamente de transferencias de dinero por votos. En una conversación con un hombre identificado como ‘Junior’, “Xavier le dice que le ayude con unos votos, que ya le transfiere por Nequi, que le dé 15 minutos que estaba saliendo de una reunión y va manejando, que le va a trasladar 50. Junior le dice que si le tiene que mandar la foto de la gente que votó, Xavier le dice que sí, pero que de verdad entren los votos”, dice el informe de la Fiscalía.
El resultado de esas escuchas, el investigador lo consignó en un informe remitido a la fiscal María Angélica Rodríguez, a cargo del caso: “El señor Xavier Ochoa se vinculó de manera permanente en las elecciones que se llevaron a cabo en el mes de marzo de 2022, donde al parecer conseguía votos para favorecer a aspirantes del Senado y Cámara de Representantes por los cuales probablemente pagaba con dineros que aportaban terceras personas”. Pese a esa advertencia del investigador, la fiscal consideró estos hallazgos como actos de proselitismo político, según dijo un portavoz de la entidad a RAYA, y no continuó investigándolo como compra de votos ni compulsó copias para investigar a ninguno de los electos congresistas de la casa Char.

