La segunda vuelta ya empezó para los colombianos en el exterior y se activará en el territorio nacional el 21 de junio. Para esa jornada, el sistema electoral pondrá en operación una red de testigos, observadores, auditores de sistemas, jurados, entes de control y Fuerza Pública. Con 41,4 millones de ciudadanos habilitados para votar, 122.020 mesas , 266.764 testigos electorales, 942 auditores de sistemas y una cobertura del 96,6 % de mesas con presencia de testigos acreditados, voto en 67 países y restricción de celulares en los cubículos, esta guía explica quién hace qué, qué plazos tuvo cada actor y cómo se deben tramitar las dudas con reglas, registros y evidencia.
Por: Nicolás González para Revista RAYA en alianza pedagógica con el CNE
La segunda vuelta presidencial no empezó al mismo tiempo para todos. En el exterior, los colombianos votan desde el 15 de junio; en el territorio nacional, las urnas se abrirán el domingo 21. Entre una fecha y otra, el proceso debe articular jurados, testigos, observadores, auditores de sistemas, autoridades electorales, organismos de control, Gobierno, Fuerza Pública y ciudadanía.
En la tarjeta electoral aparecen las fórmulas del Pacto Histórico y de Defensores de la Patria, según la Registraduría Nacional. Para estas elecciones presidenciales (a la fecha de hoy), 41.421.973 colombianos están habilitados para votar: 40.007.312 en el territorio nacional y 1.414.661 en el exterior. La Registraduría dispuso 13.742 puestos de votación y 122.020 mesas.
¿Quiénes intervienen en la segunda vuelta?
La Registraduría organiza la logística electoral: censo, puestos, mesas, jurados, material de votación y preconteo. El Consejo Nacional Electoral acredita y vigila a los actores que intervienen en el control del proceso. Las campañas postulan testigos. Los jurados instalan las mesas, verifican a los votantes, entregan tarjetas electorales, cuentan votos y diligencian formularios, entre ellos el E14. Los observadores electorales hacen seguimiento independiente y objetivo, sin representar intereses políticos. Los auditores revisan sistemas tecnológicos. El Ministerio Público ejerce vigilancia preventiva. El Gobierno y la Fuerza Pública asumen tareas de seguridad y orden público. La ciudadanía vota y puede denunciar irregularidades.
Cada función tiene un alcance distinto. Los testigos electorales representan a campañas, partidos, movimientos políticos o grupos significativos de ciudadanos que participan en la elección; vigilan la votación y los escrutinios, formulan reclamaciones y pueden solicitar la intervención de las autoridades. Los observadores, en cambio, no actúan en nombre de candidaturas: registran el desarrollo del proceso y producen reportes. Los auditores se concentran en los sistemas de información usados para designación de jurados, transmisión y consolidación de datos, preconteo, escrutinio, divulgación de resultados y trazabilidad.
La plataforma de acreditación electoral
Una parte de ese proceso pasa por la Plataforma Única de Postulación y Acreditación de Actores Electorales, dispuesta por el CNE para registrar y acreditar testigos electorales, observadores y auditores de sistemas. La herramienta permite verificar quién puede actuar, con qué función y en qué lugar. El CNE culminó el cierre del proceso de postulación el 19 de junio a las 5:00 p. m., con acompañamiento de funcionarios de la Procuraduría General de la Nación, con quienes se extendieron actas sobre el cierre de la plataforma.
La primera vuelta permite dimensionar la escala de esta operación. Para el 31 de mayo fueron acreditados 397.407 actores electorales, entre testigos de mesa, testigos de comisión, auditores y observadores. Para la segunda vuelta, esas acreditaciones no se trasladaron automáticamente: quienes participan en esta jornada debieron ser postulados nuevamente, con plazos definidos según el tipo de función y el lugar donde actuarán.
Fechas de postulación y acreditación
Los testigos electorales en el exterior y los observadores tuvieron plazo hasta el viernes 12 de junio a las 5:00 p. m. Los auditores de sistemas pudieron ser postulados hasta el miércoles 17 de junio, también a las 5:00 p. m. Los testigos de mesa y de comisión escrutadora en Colombia tuvieron plazo hasta el viernes 19 de junio a la misma hora.
La diferencia responde al calendario de la elección. El voto en el exterior empezó antes que la jornada nacional, por lo que requería acreditaciones previas. La auditoría tecnológica tiene tiempos propios, mientras que los testigos nacionales se concentran en la votación del domingo 21 y en las fases posteriores de escrutinio.
Cifras de testigos, observadores y auditores
Con el cierre del proceso de postulación, el CNE informó que las campañas presidenciales registraron 266.764 testigos electorales y 942 auditores de sistemas para ejercer labores de vigilancia y control durante la segunda vuelta. Según el balance oficial, la campaña del Pacto Histórico postuló 139.530 testigos, mientras que Defensores de la Patria registró 127.234.
De esa cifra, cerca de 259.000 testigos electorales fueron acreditados para mesas de votación y más de 7.700 fueron postulados para las comisiones escrutadoras establecidas en el territorio colombiano. Con ese despliegue, el CNE reportó una cobertura del 96,6 % de las mesas de votación habilitadas en Colombia. A esto, el Director de Vigilancia e Inspección Electoral del Consejo Nacional Electoral de Colombia, José Antonio Parra Fandiño, manifestó que: “es una de las mayores postulaciones que hemos tenido en la historia”.
El balance representa un crecimiento del 30,9 % frente a la segunda vuelta presidencial de 2022. Para estos comicios, el CNE autorizó a las agrupaciones políticas acreditar hasta dos testigos electorales por cada mesa de votación y hasta dos por cada comisión escrutadora. Según la entidad, por primera vez 35.747 mesas contarán con dos testigos electorales de cada una de las colectividades en contienda.
También fueron acreditados 15.409 observadores nacionales. A ellos se suman misiones internacionales como UNIORE, A-WEB, la Asociación de Magistradas Electorales de las Américas, Transparencia Electoral, IDEA Internacional y autoridades electorales de América Latina.
Voto en el exterior
En el exterior hay 253 puestos de votación en 67 países, con 1.489 mesas habilitadas durante la semana y 2.181 mesas el día de la elección en Colombia. Ese despliegue exige coordinación con sedes diplomáticas, horarios locales y reglas de vigilancia específicas.
Por esa razón, la postulación de testigos en el exterior cerró antes que la de los testigos nacionales. La jornada fuera de Colombia requiere acreditaciones previas, control de campañas y canales de verificación desde el inicio de la semana electoral.
Observación nacional e internacional
La observación electoral cumple una función distinta a la de los testigos. No reemplaza a las campañas ni a las autoridades, pero deja registros independientes sobre el desarrollo del proceso: apertura de mesas, acceso de votantes, cierre, escrutinio, dificultades reportadas y situaciones verificadas.
Para la segunda vuelta, la Misión de Observación Electoral de la OEA informó que estará integrada por 95 observadores y especialistas de 22 nacionalidades, con presencia en 26 departamentos, el Distrito Capital y cinco ciudades en el exterior: Barcelona, Madrid, Nueva York, Miami y Washington. La misión dará seguimiento a organización electoral, logística, voto en el exterior, tecnología electoral, financiación política, justicia electoral, violencia, campañas, medios y comunicación digital.
Auditoría y sistemas electorales
El proceso electoral también depende de sistemas de información usados para procesar, transmitir, consolidar y divulgar resultados. La Registraduría informó que la auditoría externa internacional a la primera vuelta presidencial, realizada por el Centro de Asesoría y Promoción Electoral del IIDH/CAPEL, emitió concepto técnico favorable sobre los sistemas, procesos e infraestructura tecnológica auditados.
Según la entidad, la revisión incluyó sistemas de jurados, preconteo, escrutinio, consolidación, divulgación de resultados e infraestructura tecnológica. También evaluó control de cambios, versionamiento de software, trazabilidad, monitoreo, seguridad, alta disponibilidad, redundancia y continuidad operativa. En relación con la integridad del software electoral, la Registraduría indicó que se realizó una verificación técnica independiente y un cotejo criptográfico de los valores hash generados durante la auditoría.
Este punto es importante porque el preconteo y el escrutinio cumplen funciones distintas. El preconteo entrega información rápida a la opinión pública; el escrutinio define jurídicamente los resultados. Las auditorías deben permitir que esa diferencia pueda revisarse y explicarse con registros verificables.
Celulares, seguridad y secreto del voto
La Registraduría y la Procuraduría reiteraron la prohibición del uso de celulares, cámaras fotográficas o de video dentro de los puestos de votación, especialmente en los cubículos, entre las 8:00 a. m. y las 4:00 p. m. durante la segunda vuelta presidencial.
La medida busca proteger el secreto del voto y prevenir delitos electorales como corrupción al sufragante y tráfico de votos. La excepción principal para la ciudadanía es el uso del celular para mostrar la cédula digital ante el jurado de votación. También hay excepciones para medios debidamente identificados y funcionarios del Ministerio Público designados para labores de vigilancia electoral.
En el caso de testigos acreditados y observadores autorizados, el uso de celulares y cámaras estará permitido a partir de las 4:00 p. m. La regla separa dos momentos: la votación, en la que debe protegerse el secreto del sufragio, y el cierre de la jornada, cuando testigos y observadores pueden documentar el proceso.
Rutas para verificar y reclamar
La segunda vuelta funciona con responsabilidades distribuidas. La Registraduría organiza la jornada; el CNE acredita y vigila a quienes intervienen en el control electoral; las campañas postularon 266.764 testigos electorales; los jurados instalan mesas y cuentan votos; los observadores hacen seguimiento; 942 auditores revisan sistemas; el Ministerio Público ejerce vigilancia preventiva; el Gobierno y la Fuerza Pública cumplen funciones de seguridad y orden público.
Esa estructura no elimina por sí sola los riesgos, pero permite identificar rutas de verificación: quién estuvo acreditado, qué pudo observar, qué sistema fue auditado, qué autoridad intervino, qué irregularidad fue documentada y qué reclamación tuvo sustento.
Antes de la jornada nacional, la tarea institucional es llegar con reglas claras, actores identificados y mecanismos disponibles para tramitar dudas, documentar irregularidades y proteger el voto libre.
Esta explicación no reemplaza el control ciudadano ni supone una validación anticipada del proceso. Ordena quién debe responder por cada parte de la elección y qué canales existen para verificar información durante la segunda vuelta presidencial.
Nota de transparencia
Esta nota hace parte de una alianza pedagógica financiada por el Consejo Nacional Electoral para promover información sobre garantías electorales, actores electorales, control ciudadano y defensa del voto. La financiación no condiciona la independencia editorial ni los criterios de investigación, contraste y edición de Revista RAYA.
