RAYA tuvo acceso de manera anticipada a la serie de Netflix que reconstruye, inspirada en el libro Noches de humo de la periodista Olga Behar, cómo fue la trágica toma y retoma del Palacio de Justicia de Colombia el 6 y 7 de noviembre de 1985. La serie, que se estrenará el próximo 6 de noviembre y que se titula Palacio, recupera la memoria de la tragedia, el trabajo de los periodistas que buscaron respuestas y la lucha de las mujeres que se negaron a aceptar el silencio.
Por: Pablo Navarrete
En un rincón del Instituto de Medicina Legal, un sinnúmero de camillas y planchones de baldosa blanca estaban surtidas de muertos llenos de hollín; eran los cuerpos de varios magistrados de la Corte Suprema de Justicia que, ante la mirada de una periodista de la época, y bajo el lente de ‘Rafa’ quien fue durante muchos años su camarógrafo, quedaba registrado uno de los capítulos más cruentos que trajo consigo la toma y posterior retoma del Palacio de Justicia, ocurridas entre el 6 y el 7 de noviembre de 1985.
La periodista era Olga Behar, autora de Noches de humo, un libro publicado en 1988 por Editorial Planeta y que, casi cuatro décadas después, vuelve a la actualidad bajo el sello de Ícono Editorial. El humo que le dio título no era solo el que envolvió al edificio: Behar explicó que también aludía a la «cortina de humo» de la censura de prensa y la desinformación sobre lo ocurrido. Su obra inspiró Palacio, la serie de Netflix que llegará a la plataforma el próximo 6 de noviembre. La escena descrita al comienzo es apenas una de las muchas que recoge esta producción de ocho capítulos, a la que Revista RAYA tuvo acceso de manera anticipada.
En la serie, Olga Behar es interpretada por Luna Baxter, quien logra una caracterización minuciosa. Sus ademanes, muletillas, gestos, maneras de moverse y hasta su forma de vestir reconstruyen a una mujer que, para entonces ya era reconocida como una reportera infatigable que no se amilanaba ante las intimidaciones del poder militar. Behar fue una de las primeras periodistas en señalar que varias de las personas que permanecieron dentro del Palacio de Justicia entre el 6 y el 7 de noviembre habrían sido víctimas de ejecuciones extrajudiciales. Años después, en 2014, la Corte Interamericana de Derechos Humanos declaró responsable al Estado colombiano por desapariciones forzadas y por la ejecución extrajudicial del magistrado auxiliar Carlos Horacio Urán Rojas.
Buena parte de esa reconstrucción de época también pasa por el vestuario. Ana María Acosta, directora de esta área en la serie, consigue un trabajo notable al recrear no solo la apariencia de Behar, sino también la de personajes como el expresidente Belisario Betancur Cuartas, interpretado por Robinson Díaz, y Alfonso Reyes Echandía, entonces presidente de la Corte Suprema de Justicia, a quien da vida Santiago Alarcón.
La lista de actores continúa con Carlos Manuel Vesga, en el papel del coronel (r) Alfonso Plazas vega; Natalia Reyes, como Pilar Navarrete; Nicolás Montero, quien interpreta a Jaime Castro, y Mariana Gómez, en el papel de La Mona. Un elenco que, junto con el trabajo de caracterización y vestuario, contribuye a darle cuerpo y verosimilitud a esta reconstrucción de uno de los episodios más dolorosos de la historia reciente de Colombia.
En conversación con RAYA, Behar asegura que “el comienzo de esta historia fue querer entender qué era lo que había pasado adentro del Palacio de Justicia”. Ella cree que con el trabajo que Netflix hizo con su libro se podrá entender con mayor claridad lo que ocurrió en las entrañas del Palacio. La producción de la serie es de una gran manufactura: en el Hipódromo de los Andes reconstruyeron no solo la fachada, sino también el interior del Palacio de Justicia, antes de la toma perpetrada por el M-19, durante la retoma del Ejército y después del incendio y el humo.
Olga recuerda que antes de que grabaran la destrucción total del Palacio la llamaron para que visitara el set. Al entrar, cuenta ella, revivió los pasillos, las bibliotecas y sintió cómo la memoria de aquel monumento a la justicia, convertido en un teatro del horror y de la muerte, había tomado forma gracias a la producción de la serie. “Y en un rincón en el que apenas empezaban a grabar las escenas del incendio vi todo tan perfectamente reconstruido que me eché a llorar”.
Para ella, el episodio del Palacio de Justicia no solo significó el comienzo de Noches de humo, su primera novela, que escribió durante su exilio en México, adonde había llegado en 1985 tras recibir amenazas por sus investigaciones periodísticas. Ella sigue recordando con total claridad aquella conversación con el entonces presidente Betancur, que también se recrea en Palacio:
—Olga —le dice Betancur —no puedo garantizarle su vida. Váyase del país.
Palacio es una historia que homenajea a los periodistas de los años ochenta que, como Behar, afrontaron amenazas por contar la verdad y convertirse en sujetos incómodos para el establecimiento. En Palacio se logran ver los ataques de los que ella, como muchos otros reporteros interesados en entender la estela de muertos y sangre que dejó tras de sí la batalla sin cuartel que se libró entre el Ejército y la guerrilla del M19, fueron víctimas. La verdad y la memoria también quedaron heridas después de los hechos ocurridos en el Palacio, pero relatos como los de Olga y su Noches de humo, o retratos audiovisuales como Palacio se encargan de que la memoria sobreviva y nadie olvide.
Es un acierto, y un homenaje a los empleados de la cafetería del Palacio de Justicia, muertos y desaparecidos en medio de aquel holocausto, que la producción de Palacio haya decidido que una de sus protagonistas fuera Pilar Navarrete, mujer incansable y valiente que no paró de luchar hasta entender lo que le pasó a Héctor Jaime Beltrán Fuentes, su esposo que trabajaba como mesero en la cafetería del Palacio. Sus restos fueron identificados en 2017, después de 32 años de búsqueda, sin que eso resolviera todas las preguntas sobre las circunstancias de su muerte. Y es también un reconocimiento a Ángela María Buitrago, fiscal del caso que, en medio de la vorágine de horrores cometidos en su contra, logró desentrañar lo que ocurrió en esos días de horror.
Palacio es una serie escrita, en buena medida, por mujeres. Basada en el libro de una mujer y protagonizada por mujeres, la serie muestra cómo sus personajes que destellan creatividad y lucidez se enfrentan al poder de un presidente incapaz de dimensionar la tragedia, de un Ejército responsable de graves violaciones de derechos humanos y de una guerrilla que, en medio de su propia apuesta armada, terminó convirtiendo al Palacio de Justicia en escenario de una tragedia que desbordó cualquier cálculo político o militar. En medio de esas fuerzas enfrentadas, son las mujeres quienes observan, preguntan, investigan y se resisten a que la verdad quede sepultada bajo los restos de la historia.
Entonces, Palacio es, a fin de cuentas, un reconocimiento que —casi cuatro décadas después de que su primera novela fuera publicada— se le puede hacer a Olga Behar: la certeza de que su obra y su empeño por la justicia y la verdad queden al alcance del país al que ha dedicado buena parte de su vida.
Ver entrevista completa en Youtube:
