ambiente

RAYUELA

La COP30 inició en Belém, Brasil, con protestas de pueblos amazónicos que denuncian su exclusión de las decisiones climáticas, al tiempo que organizaciones civiles alertan sobre la desinformación del cambio climático que favorece a los sectores fósiles. La cumbre se desarrolla en medio de un historial de acuerdos incumplidos, aumento de emisiones y fuerte presencia del lobby energético en las negociaciones.

Por: Enrique Gamboa - Periodista Revista RAYA

En Belém, en plena Amazonía brasileña, la COP30 abrió entre tres tensiones que marcaron desde el inicio el pulso de la cumbre: la exigencia de los pueblos indígenas para ser escuchados, la alerta global por el impacto de la desinformación climática y la percepción extendida de que esta podría convertirse en otra conferencia marcada por promesas incumplidas. Desde el primer día, comunidades amazónicas recordaron que siguen fuera de los espacios donde se toman decisiones sobre el futuro de sus territorios. Manifestantes bloquearon los accesos principales de la sede y señalaron que las soluciones climáticas avanzan sin su participación, mientras megaproyectos extractivos continúan expandiéndose. La denuncia se expresó en un comunicado del pueblo mundurukú: “Presidente Lula, estamos aquí frente a la COP porque queremos que nos escuche. Nos negamos a ser sacrificados por la agroindustria”.

Paralelamente, organizaciones ambientales y delegaciones de distintos países advirtieron que la difusión de información engañosa sobre la crisis climática está afectando la capacidad global de respuesta. Señalaron que la manipulación de datos, la circularidad de contenidos falsos y la apropiación política del debate han creado un clima de escepticismo que retrasa la transición energética, debilita la confianza pública y favorece a sectores interesados en mantener el uso de combustibles fósiles. En una cumbre celebrada por primera vez en el corazón de la Amazonía —uno de los epicentros de deforestación y pérdida de biodiversidad—, estas preocupaciones se cruzan con el temor de que Belém repita el patrón de las últimas tres décadas: acuerdos que no se cumplen o que no alcanzan la escala que demanda la crisis.

Para comprender ese temor, es necesario revisar el recorrido histórico de las COP. Desde 1995, cuando Angela Merkel presidió en Berlín la primera conferencia, los países firmantes de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático se han reunido anualmente para coordinar medidas frente al calentamiento global. Sin embargo, los avances han sido lentos y los compromisos insuficientes. El Protocolo de Kioto, adoptado en 1997, fue el primer acuerdo que exigió a los países industrializados reducir emisiones en sectores como energía, metalurgia, papel, cerámica, vidrio y cemento. Pero la falta de ratificación por parte de Estados Unidos, Canadá y China en su momento dejó el acuerdo sin fuerza suficiente para garantizar los recortes previstos.

El Acuerdo de París de 2015 reconfiguró las expectativas al fijar el objetivo de mantener el aumento de la temperatura por debajo de 2 °C, instaurar las contribuciones nacionales voluntarias (NDCs) y establecer fondos financieros para apoyar a los países más afectados. Aun así, la ausencia de mecanismos de sanción y la baja ambición de varias metas nacionales limitaron su impacto. La situación se agravó con la llegada de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos, quien anunció el retiro del país del acuerdo, alegando que París “imponía cargas injustas a la economía estadounidense”. Simultáneamente, su administración impulsó la ampliación de la producción de petróleo y gas. Organizaciones ambientales de Estados Unidos advirtieron que ese retiro podría marginar al país de mercados emergentes de energía limpia, afectar su competitividad tecnológica y debilitar su capacidad de negociación internacional.

Las cifras confirman la distancia entre compromisos y resultados. Según datos difundidos por Naciones Unidas, las emisiones globales aumentaron 2,3% en 2024, situando al planeta lejos de las metas de París. La revisión de los compromisos nacionales —uno de los principales temas en Belém— ocurre en un contexto en el que las curvas de emisiones siguen en ascenso.

En este escenario, la influencia de los sectores de combustibles fósiles se ha convertido en un elemento estructural que atraviesa las negociaciones climáticas. La COP29, celebrada en Bakú, dejó uno de los registros más evidentes: la presencia de representantes del sector petrolero fue diez veces mayor que la representación indígena, con 1.700 lobistas frente a 170 delegados de pueblos originarios. Para organizaciones ambientales que hicieron seguimiento a esa cumbre, ese desequilibrio incidió directamente en las discusiones sobre financiamiento climático y en retrocesos respecto a compromisos previos. La magnitud de esa presencia también reflejó el papel creciente de campañas destinadas a sembrar dudas sobre la evidencia científica y a frenar la adopción de metas más estrictas.

La influencia fósil no se limita a las COP. En Europa, un estudio de la Universidad de Brown y la Climate Social Science Network documentó cómo gobiernos, partidos y empresas han obstaculizado políticas ambientales mediante estrategias de desinformación, presión regulatoria y campañas dirigidas a invalidar la ciencia climática. En Italia y Alemania, la investigación identificó que la difusión de contenidos contra la evidencia científica ha sido impulsada por “redes de extrema derecha”. En Reino Unido y España, se describen esfuerzos por desviar la responsabilidad sobre los desastres climáticos, limitando la rendición de cuentas. El mismo estudio señala que existen alianzas entre partidos negacionistas y empresas energéticas que han impulsado “marketing engañoso”, destinado a promover la imagen “verde” de compañías que continúan invirtiendo principalmente en combustibles fósiles.

Uno de los episodios más ilustrativos ocurrió en 2023, cuando la Autoridad de Normas Publicitarias del Reino Unido prohibió anuncios de Shell por “omitir información sobre el trabajo más contaminante de Shell con combustibles fósiles”, en campañas que destacaban de manera exagerada sus proyectos de energía renovable. La decisión se convirtió en referencia sobre cómo las estrategias corporativas de comunicación pueden influir en la percepción pública sobre la transición energética y en las discusiones regulatorias.

En América Latina, la incidencia del lobby fósil ha sido reconocida incluso en intervenciones oficiales. Durante la apertura de la COP30 en Belém, el presidente Gustavo Petro afirmó que, tras casi tres décadas de cumbres, “después de veintinueve COP de discursos, muchos los he dado yo, estamos ante un fracaso. Ese fracaso se debe, en primer lugar, al lobby de los intereses del petróleo, del carbón y el gas en todas las COPs. Su deseo de ganancia de corto plazo, su codicia ha ido contra la vida y eso es inmoral, inhumano”.

La fragilidad del sistema de financiamiento también ha limitado la acción climática. Fondos como el Fondo Verde para el Clima, el Fondo para Pérdidas y Daños y el Fondo de Cali —creado en 2023— avanzan lentamente porque dependen en gran medida de préstamos. Según Andrea Prieto, coordinadora del programa de justicia ambiental y climática de la Asociación Ambiente y Sociedad, “el diseño actual de la arquitectura financiera dificulta que los países en desarrollo asuman más deuda para acción climática, lo que los lleva a priorizar actividades económicas asociadas al extractivismo”. Prieto también advierte que los discursos negacionistas de grandes emisores envían un mensaje que impacta directamente en la ambición climática de otros gobiernos: “Hay muchos Estados que al ver que países grandes dicen que el cambio climático no es cierto y que no están dando los recursos necesarios, pues también van a decir ‘yo por qué tengo que hacer algo si los que más contaminan no hacen nada’”.

Las advertencias también llegan desde Naciones Unidas. Simon Stiell, secretario ejecutivo de la Convención Marco, señaló que los países que retrasan la transición energética comprometen su propia estabilidad económica: “Ninguna nación puede permitirse esto, ya que los desastres climáticos reducen el PIB en porcentajes de dos dígitos. Están indecisos mientras las megasequías destruyen las cosechas nacionales y disparan los precios de los alimentos, no tiene sentido ni económico, ni político”.

A la par de estas tensiones, algunas iniciativas han buscado ampliar la participación indígena. La Plataforma de Pueblos Indígenas, diseñada para integrar sus conocimientos en la toma de decisiones climáticas, reconoce su papel en la conservación y permite destinar financiamiento directo a iniciativas locales. Sin embargo, organizaciones que siguen su implementación advierten que aún no existen mecanismos claros para evaluar su impacto. Como señala Andrea Prieto, “el monitoreo de acciones puntuales es difícil debido a la falta de sistemas claros y transparentes”.

En este contexto transcurren los diez días de la COP30, con la participación de más de 30.000 personas: delegaciones oficiales, organizaciones campesinas, movimientos sociales, comunidades amazónicas y gobiernos de distintos continentes. Que la cumbre se celebre en el corazón de la Amazonía —una región donde la frontera extractiva avanza sobre territorios indígenas y ecosistemas frágiles— refuerza una idea que atraviesa Belém: sin la participación plena de los pueblos indígenas, sin enfrentar la desinformación que erosiona la confianza pública y sin compromisos que se cumplan más allá del discurso, la crisis climática seguirá creciendo al ritmo de los combustibles fósiles.

All items
Rayuela
María Ovidia Palechor y James Flor: dos líderes asesinados en medio del rearme paramilitar y avance de disidencias en Cauca
María Ovidia Palechor y James Flor: dos líderes asesinados en medio del rearme paramilitar y avance de disidencias en Cauca
Doce habitantes de La Pedregosa, un territorio de paz de Cajibío, murieron en abril pasado en el atentado de El Túnel que dejó 21 muertos. En los cuatro meses siguientes, María Ovidia Palechor y James Flor reclamaron protección, reparación, salud, inversión social y garantías para permanecer en el...
leer mas
El Hatillo: la deuda territorial del carbón que Colombia vuelve a exportar
El Hatillo: la deuda territorial del carbón que Colombia vuelve a exportar
El pasado 22 de agosto, la Presidencia presentó la reactivación de las exportaciones de carbón a Israel como una de las primeras decisiones del nuevo Gobierno. Sin embargo, carboneras como Drummond y Prodeco aún están envueltas en controversias jurídicas al no reparar los daños que las comunidades...
leer mas
La batalla cultural del Gobierno De la Espriella ya se libra en el lenguaje para imponer ideología de extrema derecha
La batalla cultural del Gobierno De la Espriella ya se libra en el lenguaje para imponer ideología de extrema derecha
Una directriz de la Regional Huila del ICBF pidió prescindir de la palabra "niñas", al tiempo que la directora nacional de ese instituto, Carolina Restrepo Cañavera, aseguró que de ahora en adelante usarían la palabra "niñez" para referirse a niños y niñas. Entre tanto, Viviane Morales, ministra...
leer mas
Artes para la Paz: ¿por qué importa que continúe un programa que llegó a 800.000 niños y jóvenes?
Artes para la Paz: ¿por qué importa que continúe un programa que llegó a 800.000 niños y jóvenes?
Artes para la Paz llevó formación artística a más de 3.000 instituciones educativas y a cerca de 800.000 personas. En territorios históricamente golpeados por el conflicto, vinculó el arte con la convivencia, el tejido social y la construcción de paz. Su continuidad importa porque permitiría...
leer mas
Juanita Goebertus: “Tanto De La Espriella en Colombia como Fujimori en Perú deberían tener mucho cuidado al seguir la receta ecuatoriana”
Juanita Goebertus: “Tanto De La Espriella en Colombia como Fujimori en Perú deberían tener mucho cuidado al seguir la receta ecuatoriana”
RAYA conversó con Juanita Goebertus, directora para las Américas de Human Rights Watch (HRW), sobre diversos crímenes denunciados en Ecuador en el marco del acuerdo militar entre Donald Trump y Daniel Noboa. Entre ellos: ejecuciones extrajudiciales, desaparición de pescadores en operaciones...
leer mas
Javier Giraldo, el jesuita que enseñó a leer la violencia en Colombia
Javier Giraldo, el jesuita que enseñó a leer la violencia en Colombia
Durante más de medio siglo, Javier Giraldo recorrió territorios, escuchó a víctimas y construyó archivos para revelar patrones, estructuras de poder y responsabilidades detrás de la violencia. Tras su fallecimiento a los 82 años, RAYA reconstruye su trayectoria con once testimonios, entrevistas y...
leer mas
Gilberto Alzate Avendaño y Abelardo de la Espriella: dos derechas y un mismo fascismo
Gilberto Alzate Avendaño y Abelardo de la Espriella: dos derechas y un mismo fascismo
Después de una derrota política de su sector en el Senado, Abelardo de la Espriella respondió a sus críticos con una frase que atribuyó a Gilberto Alzate Avendaño: las pulgas pueden picar a los leones, pero no detenerlos. La cita permite comparar dos derechas separadas por ocho décadas. Aunque...
leer mas
Ministra Paola Holguín rumbo a la mercantilización de la cultura: la lectura de Laura Quintana
Ministra Paola Holguín rumbo a la mercantilización de la cultura: la lectura de Laura Quintana
La filósofa Laura Quintana analiza la llegada de Paola Holguín al Ministerio de las Culturas y advierte sobre un posible giro hacia una idea homogénea de nación, el favorecimiento de perfiles empresariales y la subordinación de la cultura a los negocios corporativos. Frente a ese pronóstico, el...
leer mas
Abelardo de la Espriella desafía a los países árabes por los Altos del Golán y desata crisis diplomática
Abelardo de la Espriella desafía a los países árabes por los Altos del Golán y desata crisis diplomática
Una meseta a 60 kilómetros de Damasco, que Israel ocupa ilegalmente desde la guerra de 1967, es la razón que podría llevar a un rompimiento de lazos entre Colombia y el mundo árabe. El gobierno de Abelardo de la Espriella decidió reconocer la soberanía de Israel sobre los Altos del Golán sirio y...
leer mas
"Abelardo de la Espriella va a secundar al amo imperial: Estados Unidos”
"Abelardo de la Espriella va a secundar al amo imperial: Estados Unidos”
🔴 RAYA Conversa con el historiador y economista Renán Vega
leer mas
“Fui partidario de fichar a De la Espriella como candidato de Centro Democrático”
“Fui partidario de fichar a De la Espriella como candidato de Centro Democrático”
#RAYAConversa, el exsenador José Obsulio Gaviria
leer mas
RAYA conversa con Beto Coral, activista colombiano encarcelado por el gobierno de Trump
RAYA conversa con Beto Coral, activista colombiano encarcelado por el gobierno de Trump
“En mi audiencia nombraron ocho veces a Petro: van por el presidente”
leer mas
La industria israelí de manipulación digital que interviene en elecciones alrededor del mundo
La industria israelí de manipulación digital que interviene en elecciones alrededor del mundo
Una investigación en Francia identificó una red de perfiles falsos que difundió acusaciones y propaganda contra candidatos políticos y gobiernos críticos del genocidio israelí en Gaza. Detrás aparecen empresas y antiguos integrantes de los servicios de inteligencia de Israel, vinculados a una...
leer mas
Dios entra al Estado: el proyecto religioso de De la Espriella en un país laico
Dios entra al Estado: el proyecto religioso de De la Espriella en un país laico
La estética de culto y la "Patria milagro" que marcaron la campaña pasada comienzan a trasladarse al gobierno con los nombramientos en Educación y Cultura. En un país constitucionalmente laico, pluralista y pluriétnico, el nuevo poder busca convertir una moral cristiana, anticomunista y neoliberal...
leer mas
Arauca: la esperanza de paz en un territorio dominado por el ELN
Arauca: la esperanza de paz en un territorio dominado por el ELN
RAYA viajó a varios municipios de Arauca, región fronteriza con Venezuela, para escuchar las voces de líderes sociales, defensores de derechos humanos, habitantes y víctimas del conflicto armado. En una zona alejada de lo urbano, el comandante Fabio, del Frente de Guerra Oriental del ELN, también...
leer mas
RAYA conversa con Dilson Díaz, vocalista de La Pestilencia
RAYA conversa con Dilson Díaz, vocalista de La Pestilencia
“Es triste sentarse a escribir una canción nueva en una Colombia que no quiere cambiar”
leer mas
La máquina de homicidios del ICE detrás del caso del colombiano migrante Joan Sebastián Durán
La máquina de homicidios del ICE detrás del caso del colombiano migrante Joan Sebastián Durán
Según Human Rights Watch, unos 52 migrantes murieron bajo custodia del ICE entre enero de 2025 y junio de 2026. El más reciente caso fue el de Joan Sebastián Durán Guerrero, de 26 años, un inmigrante de Bucaramanga asesinado por un agente federal el pasado 13 de julio. RAYA habló con José...
leer mas
“Los niños no se hormonizan; es una mentira sin sustento científico para perseguir a las comunidades diversas”
“Los niños no se hormonizan; es una mentira sin sustento científico para perseguir a las comunidades diversas”
🔴 #RAYAconversa con Danne Aro Belmont
leer mas
"Quienes ejercieron presión sobre el voto fueron los empresarios”
"Quienes ejercieron presión sobre el voto fueron los empresarios”
🔴 #RAYAconversa con el congresista Oscar Benavides quien desmonta el falso relato del “voto fusil”
leer mas
La condena contra un líder de izquierda en Brasil por discurso en solidaridad con Palestina
La condena contra un líder de izquierda en Brasil por discurso en solidaridad con Palestina
Un tribunal federal en Brasil condenó a dos años de prisión a Zé Maria, presidente de un partido socialista brasileño, por defender una Palestina “laica y democrática, del río Jordán al mar”, una consigna histórica del movimiento palestino. Organizaciones políticas y de derechos humanos advierten...
leer mas

¡Tú también párate en la RAYA!
Aporta en nuestra Vaki y ayúdanos a seguir haciendo periodismo independiente, crítico y de calidad.

logo vaki footer