Derechos Humanos

RAYUELA

La situación del periodismo como víctima del conflicto armado en Colombia se refleja en más de 400.000 personas reconocidas por el Estado como víctimas colectivas, incluyendo periodistas, trabajadores de medios, familiares, organizaciones y medios afectados. El proceso de reparación, iniciado en 2012, ha tenido avances limitados y obstáculos. Tras más de una década, el Estado ha ejecutado el 53,9 % del plan, bajo la responsabilidad de la Unidad para la Víctimas.

Por: redacción Revista RAYA

Más de 400.000 personas, entre periodistas, trabajadores de medios y sus familias, fueron identificadas por el Estado como parte del colectivo de víctimas del conflicto armado que ejercieron o acompañaron el ejercicio del periodismo en Colombia. La mayoría de ellos han vivido la violencia en carne propia: asesinatos, desplazamientos, amenazas, censura o estigmatización. Esta realidad se ha sentido con fuerza en departamentos como Valle del Cauca, Antioquia y Santander, donde la labor informativa ha estado marcada por el riesgo constante y el silencio impuesto por actores armados.

En este 9 de abril, Día Nacional de la Memoria y Solidaridad con las Víctimas, es fundamental recordar que entre los afectados por el conflicto están también quienes, desde radios comunitarias, periódicos regionales, canales locales o grandes medios, arriesgaron sus vidas por contar lo que pasaba. Frente a esta violencia sistemática, el Estado colombiano reconoció a los periodistas como sujeto de reparación colectiva, y se comprometió a reparar los daños causados por décadas de agresiones dirigidas contra quienes ejercen este oficio.

La inclusión del periodismo en esta categoría marcó un hito. Fue el Estado, a través de la Unidad para las Víctimas y bajo el marco de la Ley 1448 de 2011, quien reconoció que los periodistas fueron blanco sistemático de ataques durante el conflicto, por informar sobre hechos que muchos actores —legales e ilegales— querían mantener ocultos. Ese reconocimiento no fue simbólico: se basa en hechos documentados. Entre 1977 y 2014, el Centro Nacional de Memoria Histórica reportó el asesinato de 152 periodistas por razones asociadas a su oficio, en su mayoría en medios regionales. La impunidad reina en la mayoría de estos crímenes.

El reconocimiento del gremio como víctima colectiva se sostiene en tres principios fundamentales: la violencia sufrida por ejercer el oficio, su identificación como grupo social organizado en torno a la función de informar, y la especial protección que debe tener la libertad de prensa como pilar de la democracia. Las víctimas no solo fueron periodistas asesinados o desplazados, sino también medios que cerraron, organizaciones censuradas y comunidades que dejaron de recibir información libre y veraz. En las regiones más golpeadas por la guerra, el silencio fue una forma más de violencia.

Frente a este panorama, se hizo necesario construir un proceso de reparación que no se limitara a lo individual. En 2012, la Unidad para las Víctimas decidió incluir al colectivo de periodistas en el Registro Único de Víctimas (RUV), bajo la modalidad de “oferta”, es decir, por iniciativa estatal. Desde entonces, el proceso ha seguido cinco fases: identificación, alistamiento, diagnóstico del daño, formulación e implementación del Plan Integral de Reparación Colectiva (PIRC). Ese camino comenzó con reuniones de acercamiento, encuentros con periodistas y espacios de participación para recoger experiencias.

En 2014, se oficializó el reconocimiento del colectivo mediante la resolución 2013-311022, y se conformó el Comité Nacional de Impulso, encargado de representar al gremio en el proceso y construir junto a la institucionalidad las medidas de reparación. En esta etapa fue clave la participación de la Federación Colombiana de Periodistas (FECOLPER), que facilitó la articulación con las regiones, la documentación de casos y la estructuración de propuestas. Con el tiempo, y por iniciativa de periodistas víctimas, surgió la Corporación Periodistas Víctimas por la Paz (PEVIPAZ), organización gremial con representación en distintos territorios del país. En 2022, la FLIP publicó un artículo titulado “El regazo en memoria y reparación del periodismo” en el que señalaba que a la Unidad de Víctimas le tomó más de seis años hacer el diagnóstico de los impactos y daños colectivos al periodismo. 

En julio de 2022 se aprobó finalmente el PIRC, con una proyección de tres años para su ejecución. Según el informe más reciente de la Unidad para las Víctimas (abril de 2025), a la fecha el plan tiene un avance del 53.9 %. Algunas acciones se han implementado: jornadas de planeación, formación en derechos, acompañamiento psicosocial, encuentros con mujeres periodistas y productos de memoria como un libro y un documental. Sin embargo, varias de las actividades están suspendidas o en gestión por falta de recursos, lo que ha generado desconfianza y frustración, especialmente en las regiones.

El plan reconoce como parte del sujeto colectivo a periodistas, camarógrafos, fotógrafos, redactores, reporteros gráficos, voceadores de prensa, trabajadores de medios comunitarios y nacionales, familiares de periodistas asesinados o desaparecidos, organizaciones defensoras de la libertad de expresión, y medios o colectivos que dejaron de operar a causa de la violencia. Actualmente, el Comité de Impulso cuenta con representantes de medios de Cauca, Tolima, Antioquia, Bolívar, Cesar, Córdoba, Risaralda, Bogotá y Arauca, entre otros territorios profundamente golpeados por el conflicto.

Este proceso de reparación encuentra sustento en diversos estudios que han documentado la violencia contra la prensa en Colombia. Uno de los más completos es el informe “La palabra y el silencio” (2015), del Centro Nacional de Memoria Histórica (CNMH), donde se estableció la cifra de 152 periodistas asesinados entre 1977 y 2014 por razones vinculadas a su oficio, muchos de ellos en regiones donde el control lo ejercían actores armados y la presencia estatal era débil o cómplice. La mitad de esos crímenes prescribió sin sanción judicial.

El informe identificó tres ciclos de violencia contra la prensa. El primero, entre 1977 y 1985, fue una etapa de acumulación de tensiones sin estallido visible. El segundo, entre 1986 y 1995, coincidió con el auge del narcotráfico y una escalada de asesinatos. El tercero, entre 1996 y 2005, se caracterizó por un uso estratégico de la violencia desde los grupos armados ilegales que disputaban el control territorial. En los años posteriores, aunque disminuyeron los asesinatos, se intensificaron otras formas de agresión como las amenazas, los exilios forzados, el espionaje ilegal y la autocensura.

En 2022, la Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad concluyó que los periodistas fueron perseguidos no solo por grupos ilegales, sino también por sectores del Estado que los señalaban como enemigos al denunciar violaciones de derechos humanos. Esta lógica de la sospecha se consolidó en los grandes medios, que muchas veces privilegiaron fuentes institucionales y contribuyeron al silenciamiento de las voces críticas. La persecución, la censura y la estigmatización fueron herramientas para acallar.

Víctimas locales y nacionales

Guzmán Quintero Torres, periodista de Valledupar asesinado el 6 de septiembre de 1999, quien fue el jefe de redacción del diario El Pilón, periódico histórico y referencia en la Costa Caribe, fue uno de los periodistas asesinados que seguía a rajatabla esa máxima del periodismo de dudar de las fuentes oficiales. Su hermano, Yuri Quintero, pasó 20 años de su vida luchando para que se conociera la verdad de este crimen, el cual fue declarado de lesa humanidad en 2019. Yuri Quintero ha denunciado en distintos espacios que el crimen fue orquestado por militares del Batallón La Popa, una de las unidades militares con más víctimas de ‘falsos positivos’ en el país. 

Quintero era muy crítico con los militares. Denunció abusos del Ejército contra la población cuando fue señalada de hacer parte de las insurgencias, malas prácticas de la Fuerza Aérea en sus entrenamientos que afectaron viviendas y pusieron en riesgo la vida de civiles, así como el incremento de la violencia paramilitar y la permisividad del Ejército ante esto. Según relata el hermano de Guzmán, en el Batallón La Popa se referían a él como el periodista guerrillero, debido a sus múltiples denuncias en contra de los militares, y en general había mucha hostilidad en contra de su trabajo periodístico. Sus colegas afirman que su homicidio sepultó el periodismo de investigación en Valledupar por años debido al miedo que generaban las represalias. 

Un caso más reciente, pero igual de contundente en cuanto al silencio en el periodismo local fue el de Jaime Vásquez, comunicador y veedor ciudadano asesinado el 14 de abril de 2024. Vásquez fue muy reconocido en la ciudad por hacer distintas denuncias en contra de hospitales públicos, empresas, contratistas y caciques de la política regional como William Villamizar, gobernador de Norte de Santander. Así lo dejó grabado en uno de sus programas que transmitía por Facebook en el que expresó lo siguiente: “Esto no va parar sino cuando se termine, paisano. ¿Y sabe cuándo se termina, William Villamizar? O cuando a mí me maten que es la vaca que están pretendiendo hacer. No para recoger plata pa terminar las vías que se han robado en este departamento si no para mandarme a joder. 

La situación del periodismo en Cúcuta es crítica. En agosto del año pasado, la Liga contra el Silencio hizo una publicación sobre esta ciudad, relatando cómo los periodistas de la región prefieren dejar de investigar y publicar sobre corrupción para no poner en riesgo su vida. Además, en el texto se afirma que Cúcuta es el lugar más peligroso para ejercer el periodismo en Colombia. Las bandas criminales perfilan y declaran objetivo militar a los periodistas que denuncian sus actividades ilegales y la justicia no logra ni proteger ni esclarecer los hechos. 

En este contexto de violencia, las mujeres han sido un foco diferenciado de agresión. Los casos de Claudia Julieta Duque y Jineth Bedoya Lima se han convertido en emblemas de la lucha por justicia, memoria y reparación. Ambos casos han tenido un impacto profundo por la responsabilidad directa del Estado, la dimensión de género de las agresiones y el tiempo prolongado que ambas periodistas han tenido que resistir en busca de verdad. Han pasado más de 20 años desde los hechos y sus procesos judiciales aún siguen abiertos o en cumplimiento parcial.

Uno de los casos más documentados de persecución estatal es el de Claudia Julieta Duque, periodista investigadora del asesinato de Jaime Garzón. Desde comienzos de los 2000, ha denunciado el hostigamiento del que fue víctima por parte del extinto Departamento Administrativo de Seguridad (DAS). Duque fue víctima de tortura psicológica, seguimientos ilegales, interceptaciones y amenazas, incluidas contra su hija menor de edad. En agosto de 2023, el Juzgado Décimo Penal Especializado de Bogotá condenó a José Miguel Narváez, exsubdirector del DAS, a 12 años y medio de prisión por su responsabilidad en los hechos. Narváez también fue condenado previamente por su participación en el asesinato de Garzón.

Esta campaña de hostigamiento obligó a Duque a vivir varios exilios y a emprender un camino jurídico largo y doloroso. La sentencia contra Narváez incluyó reparaciones económicas y simbólicas, la publicación de la sentencia en la página web de Presidencia y la compulsa de copias para investigar a otras nueve personas, entre ellas funcionarios de alto nivel. La jueza también recomendó investigar la posible responsabilidad del expresidente Álvaro Uribe Vélez, lo que subraya la gravedad del caso y el uso del aparato estatal para perseguir a periodistas.

El caso de Jineth Bedoya Lima también representa el uso de la violencia contra periodistas como estrategia de guerra. En el año 2000, mientras investigaba redes criminales dentro de la cárcel La Modelo de Bogotá, fue secuestrada, torturada y víctima de violencia sexual. Bedoya ha señalado con insistencia la participación de agentes del Estado en los hechos, tanto por acción como por omisión. En 2021, la Corte Interamericana de Derechos Humanos condenó al Estado colombiano por su responsabilidad y encubrimiento. La sentencia ordenó una serie de medidas de reparación integral, entre ellas actos públicos de perdón, reformas institucionales y garantías de no repetición.

Sin embargo, aunque el fallo establecía un plazo de un año para la implementación de estas medidas, el cumplimiento está atrasado, y varias de las órdenes de fondo siguen sin ejecutarse. El caso de Bedoya evidencia no solo la violencia específica que enfrentan las mujeres periodistas, sino también la falta de voluntad política del Estado para cumplir plenamente con sus compromisos internacionales.

All items
Rayuela
Marcos Peckel: “mi vinculación con el Estado de Israel es emocional”
Marcos Peckel: “mi vinculación con el Estado de Israel es emocional”
En entrevista con RAYA, Marcos Peckel, profesor y columnista vinculado a la Universidad del Rosario, sostuvo que su relación con Israel es “emocional e identitaria” al ser consultado por su papel en una red proisraelí en Colombia que promueve viajes, recauda fondos y busca incidir con la narrativa...
leer mas
#RAYAconversa con Elma Saiz, ministra española de Migraciones - “Frente a otros que levantan muros, España abre sus brazos a la inmigración”
#RAYAconversa con Elma Saiz, ministra española de Migraciones - “Frente a otros que levantan muros, España abre sus brazos a la inmigración”
Elma Saiz habla con la revista RAYA sobre la reciente aprobación por el Gobierno de España de la regularización extraordinaria que le dará documentos a medio millón de inmigrantes. Una medida que va a contracorriente de un mundo en el que el ICE de Donald Trump persigue inmigrantes en las calles...
leer mas
"No basta con limosna" - RAYA Conversa con Javier Giraldo, sacerdote jesuita, sobre el pensamiento de Camilo Torres Restrepo
"No basta con limosna" - RAYA Conversa con Javier Giraldo, sacerdote jesuita, sobre el pensamiento de Camilo Torres Restrepo
🔴 RAYA Conversa con Javier Giraldo, sacerdote jesuita, sobre el pensamiento de Camilo Torres Restrepo
leer mas
“El pueblo palestino cambió la historia de la humanidad”: Thiago Ávila 
“El pueblo palestino cambió la historia de la humanidad”: Thiago Ávila 
En medio de nuevas tensiones geopolíticas —sanciones, presión energética y bloqueo— el activista brasileño Thiago Ávila, vocero de la Flotilla Global Sumud, conecta la solidaridad con Palestina con las disputas por soberanía en América Latina. Desde Bogotá, afirma que el avance de proyectos...
leer mas
La propuesta política de la música latinoamericana frente al poder
La propuesta política de la música latinoamericana frente al poder
En un contexto global atravesado por crisis migratorias, persecuciones y el avance de gobiernos autoritarios, la figura de Bad Bunny vuelve a poner en el centro la discusión sobre la responsabilidad política del arte en América Latina. Su presencia en escenarios masivos y el contenido de su obra...
leer mas
“Lo están matando de hambre”, abogada del exvicepresidente de Ecuador, Jorge Glas, perseguido político
“Lo están matando de hambre”, abogada del exvicepresidente de Ecuador, Jorge Glas, perseguido político
En diciembre pasado pesaba 78 kilos, hoy bajó a 70. Mide 1,86 cm y ha intentado suicidarse dos veces tras las torturas infringidas por autoridades ecuatorianas. Hoy, el exvicepresidente de izquierda, Jorge Glas, está recluido en una cárcel de máxima seguridad tras siete años de estar privado de la...
leer mas
Los Mirlos y la cumbia amazónica: la selva como sonido universal
Los Mirlos y la cumbia amazónica: la selva como sonido universal
Fundados en 1973 en Moyobamba, Los Mirlos crearon la cumbia amazónica al transformar la guitarra eléctrica en paisaje sonoro de la selva peruana. Medio siglo después, con nuevas audiencias y tras su paso por Bogotá, su música permite leer cómo un sonido popular, nacido en un territorio...
leer mas
Inteligencia artificial y redes sociales: ¿quién controla la maquinaria que moldea la opinión pública?
Inteligencia artificial y redes sociales: ¿quién controla la maquinaria que moldea la opinión pública?
En 2026, varios gobiernos aceleran restricciones a redes sociales e inteligencia artificial por adicción, desinformación y sesgos. Las respuestas van desde limitar el acceso de menores y exigir verificación de edad hasta imponer obligaciones frente a contenidos ilegales. Pero el choque con las...
leer mas
La decisión del CNE contra Cepeda busca reconfigurar el mapa electoral
La decisión del CNE contra Cepeda busca reconfigurar el mapa electoral
El CNE sacó a Iván Cepeda de la consulta del 8 de marzo y empujó al senador a lanzarse a primera vuelta. Detrás del fallo hay un objetivo político concreto: impedir que una candidatura con capacidad de ordenar al progresismo use la consulta como plataforma de impulso y, al mismo tiempo, debilitar...
leer mas
El tigre importado: Abelardo de la Espriella copia a Bukele, Milei y Trump para triunfar en la extrema derecha
El tigre importado: Abelardo de la Espriella copia a Bukele, Milei y Trump para triunfar en la extrema derecha
Luces, batucada latina, fuegos artificiales y un tigre animado rugiendo en pantallas gigantes. Abelardo de la Espriella llena el Movistar Arena como si fuera un concierto, vende tenis millonarios como amuletos de la patria y hace que miles lo vean como el salvador. Su show mezcla fervor religioso,...
leer mas
“Los regímenes totalitarios siempre han querido controlar el lenguaje”: Roque Raquel Salas, poeta trans puertorriqueño
“Los regímenes totalitarios siempre han querido controlar el lenguaje”: Roque Raquel Salas, poeta trans puertorriqueño
En su nuevo libro “Algarabía” (Graywolf Press, 2025), el poeta puertorriqueño Roque Raquel Salas despliega una epopeya poética que cruza ciencia ficción, experiencia trans y crítica colonial. En entrevista con RAYA, cuenta por qué creó el personaje Cenex, cómo mezcla autores clásicos y cultura...
leer mas
Gaza responde con literatura: los 23 cuentos de jóvenes palestinos tras la invasión de Israel 
Gaza responde con literatura: los 23 cuentos de jóvenes palestinos tras la invasión de Israel 
La primera traducción al español de Gaza Writes Back reúne 23 cuentos escritos por jóvenes palestinos tras la ofensiva israelí de 2008–2009. Editado por el poeta y profesor Refaat Alareer —asesinado en Gaza en 2023—, el libro convierte la ficción en una forma de resistencia, memoria y disputa por...
leer mas
Influencers radicales en EE.UU., el frankenstein político que creó Trump 
Influencers radicales en EE.UU., el frankenstein político que creó Trump 
Cuando Donald Trump regresó a la Casa Blanca en 2025, muchos creyeron que el movimiento MAGA alcanzaría su máxima expresión. Sin embargo, en las redes sociales ha surgido una generación de influencers ultraconservadores que critican al propio Trump y a su vicepresidente JD Vance por “blandos”....
leer mas
Un siglo del ‘Bolívar de Sañudo’: moral, polémica y memoria (1925–2025)
Un siglo del ‘Bolívar de Sañudo’: moral, polémica y memoria (1925–2025)
A 100 años de Estudios sobre la vida de Bolívar (1925), el jurista pastuso José Rafael Sañudo retrató al Libertador como villano, con una condena moral total. Esa mirada, nacida en la tensión centro–regiones, muestra la disputa por la memoria nacional y cómo la moral fue usada para deslegitimar a...
leer mas
NOTA EDITORIAL | David Luna ataca a la revista RAYA, pero no responde por su mención en expediente de narcotráfico
NOTA EDITORIAL | David Luna ataca a la revista RAYA, pero no responde por su mención en expediente de narcotráfico
El exsenador y hoy precandidato presidencial David Luna publicó este domingo 1 de febrero un pronunciamiento en sus redes sociales en el que reaccionó a un reportaje de la revista RAYA: La investigación por narcotráfico en la que quedó mencionado el exsenador Luna por un hombre que coordinaba el...
leer mas
El amanecer del tecnofascismo: cómo la IA y la tecnología están remodelando el autoritarismo en Estados Unidos
El amanecer del tecnofascismo: cómo la IA y la tecnología están remodelando el autoritarismo en Estados Unidos
Un tuit crítico te cuesta la visa. Una app de la Policía (ICE) te rastrea sin descanso. Un multimillonario dona millones de dólares y quiere gobernar con algoritmos. Bajo la administración Trump, la fusión de tecnología avanzada con políticas de extrema derecha está creando un “tecnofascismo” que...
leer mas
“El pueblo estadounidense está cada vez más en contra de Trump”: exalcalde de New York 
“El pueblo estadounidense está cada vez más en contra de Trump”: exalcalde de New York 
En su paso por Bogotá, RAYA habló en exclusiva con Bill de Blasio, exalcalde de Nueva York, sobre el carácter autoritario del segundo gobierno de Donald Trump: el uso de operativos federales de ICE como política de miedo, la respuesta social en las calles y el desgaste interno de los conservadores...
leer mas
El negacionismo de Javier Milei mantiene en llamas a la Patagonia 
El negacionismo de Javier Milei mantiene en llamas a la Patagonia 
Una seguidilla de incendios golpea la Patagonia argentina desde diciembre pasado. En entrevista con RAYA, Sofía Nemenmann (CAJE) sostiene que el problema no es solo cómo empezó cada foco, sino la falta de prevención y recursos, el enfoque oficial que trata el fuego como “crímenes aislados” y la...
leer mas
La ola de censura cultural de Trump: libros prohibidos, arte bajo presión y la TV vigilada
La ola de censura cultural de Trump: libros prohibidos, arte bajo presión y la TV vigilada
En EE.UU., desde enero de 2025, crecen las prohibiciones de libros en escuelas y bibliotecas y la autocensura por miedo a sanciones y recortes económicos. Organizaciones que monitorean la censura reportan miles de vetos (en Florida, Texas y Tennessee, principalmente) por raza, género, diversidad...
leer mas
«Prima, no sé cuándo nos volvamos a ver». Las víctimas de la invasión de EE.UU a Venezuela 
«Prima, no sé cuándo nos volvamos a ver». Las víctimas de la invasión de EE.UU a Venezuela 
Rosa Helena González, de 79 años, y Yohana Rodríguez Sierra, colombiana de 45, son las primeras víctimas civiles de una guerra no declarada. Los bombardeos ordenados por Donald Trump para secuestrar a Nicolás Maduro dejaron decenas de muertos y de victimas ocultas por el espectáculo en que se...
leer mas

¡Tú también párate en la RAYA!
Aporta en nuestra Vaki y ayúdanos a seguir haciendo periodismo independiente, crítico y de calidad.

logo vaki footer